Estados Unidos intensifica su política anti-migrantes y cierra parcialmente su frontera con México, como parte de las medidas preventivas para evitar más contagios de Covid-19 que en este país ya ha provocado 115 muertos.
Esta decisión la anunció este miércoles el presidente Donald Trump horas después de que también dio a conocer el cierre de sus fronteras con Canadá.
En este caso la medida busca frenar el ingreso de inmigrantes a su territorio, por temor de que estos puedan contagiar a los estadounidenses del Covid-19.
Esto también afecta a las personas que están confinadas en los centros de detención, y permite al país expulsar a los inmigrantes indocumentados sin ningún periodo de detención, y sin cumplir el debido proceso.
De esa manera Estados Unidos podrá procesar a los inmigrantes a través de un “retorno voluntario” para enviar a los mexicanos más rápidamente, sin previo acuerdo con las autoridades de México, señalaron fuentes cercanas al presidente Trump a la cadena CNN.