Jorge Hernández, representante administrativo de la Central de Abastos, negó este mañana la posibilidad de que este gran mercado estatal—alrededor de 40 mil personas lo visitan diariamente— cierre sus puertas a los consumidores ante la pandemia por el coronavirus. En entrevista con este medio, descartó esta posibilidad ya que sería cerrar el “estómago de la ciudad”, sin embargo, se implementarán medidas para reforzar la salubridad de este espacio.
Aunque se espera que el número de comerciantes que acuda a la Central de Abasto de Toluca disminuya hasta en un 40%, habrá jornadas continuas de desinfección de las áreas comunes a partir de la próxima semana, además las recomendaciones para usuarios y locales comerciales serán el lavado constante de manos, cubrirse nariz y boca, evitar el contacto directo con personas que presenten síntomas y el resguardo de una distancia física para evitar el contagio.
Las responsabilidades de cada uno de los locatarios será contar con gel desinfectante y mantener distancia con los clientes, ya que por de la administración existe el compromiso para vigilar que dichas medidas sean llevadas a cabo para resguardar de la salud de los visitantes. La invitación que hacen a todas las personas es que continúen comprando sus alimentos perecederos en la central y así ayudar a la economía de los locatarios, quienes ya se ha visto afectados de manera importante por la contingencia.

Natividad Miranda, propietaria de un local de frutas, mencionó que se sus ventas se han visto afectadas hasta en un 50% debido a la contingencia por el COVID-19, no descartó en un futuro el recorte de personal como recurso para protegerse de las bajas ventas. La comerciante digo que también existe una disposición para dotar a su personal con cubrebocas y gel antibacterial, sin embargo, ante la escases de estos productos ha retrasado la entrega a sus empleados.
En un recorrido que hizo el equipo de AD Noticias por este importante centro de abasto — ya que alberga 2 mil bodegas y locales comerciales— se observó que son muy pocos los vendedores que portan cubrebocas y sólo en algunos negocios se halla gel antibacterial, es decir, la mayoría de los comercios aún no acata las medidas para enfrentar esta contingencia.