Si en este país existiera el antecedente de la verdad, si las cifras oficiales fueran siempre las verdaderas, esta pandemia que en México apenas comienza a extenderse podría mirarse en su justa dimensión; pero no es así; entre promesas de campaña, compromisos no cumplidos, negligencias y una sistemática falta de respeto por el criterio de la ciudadanía, México ha aprendido a vivir entre engaños, a defenderse por sí mismo.
La declaración de Gabino Zarza Sánchez, presidente de la Unión de Funerarias del Valle de Toluca, a propósito de los recientes 70 muertos en el Valle de Toluca por neumonía atípica desató la incertidumbre: las autoridades estarían haciendo pasar las muertes provocadas por Covid-19 como neumonías atípicas para disminuir las cifras de mortalidad; una neumonía atípica -dice la enciclopedia médica Medline Plus- “es la inflamación o hinchazón del tejido pulmonar, debido a la infección causada por un germen” no identificado por laboratorio.
La realización de pruebas y protocolos de atención de los posibles portadores de coronavirus son distintos en el papel y en la realidad, en el Estado de México se ha designado al Hospital Regional Tlalnepantla y al Centro Médico ISSEMYM Toluca como hospitales COVID-19, en éstos lugares algunos servicios se han suspendido para brindar atención a quienes son portadores del virus, sin embargo, también siguen llegando adultos mayores por sus medicinas, asimismo, las urgencias -no relacionadas con enfermedades respiratorias- se siguen atendiendo.
A la declaración del presidente de las funerarias del Valle de Toluca se suman diversos aspectos: La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó hacer la mayor cantidad de pruebas para detectar casos de COVID-19 como medida más efectiva contra la pandemia. En México, Hugo López-Gatell Ramírez, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, dijo que no se planea hacer pruebas masivas para detectar coronavirus porque no se ha demostrado que hay relación entre en número de pruebas realizadas y la contención de la enfermedad.
Este sábado, en el hospital Adolfo López Mateos del Instituto de Salud del Estado de México, servidores de la salud: enfermeras, médicos, internos, residentes realizaron una protesta por dos razones principales: 1. No cuentan con los insumos de seguridad suficientes para atender a pacientes portadores de coronavirus. 2. Denuncian que el manejo que se ha dado a los pacientes portadores no es el adecuado (no hay aislamiento, la confirmación de si es portador o no del virus viene después de la defunción o cuando se le ha dado atención sin protocolos específicos).
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Horas más tarde de este mismo sábado, la hija de una mujer que llegó a la clínica 251 del IMSS con una crisis hipertensiva denunció ante medios de comunicación la posibilidad de que su madre fuera contagiada de COVID-19 en el hospital; indicó que le informaron que ante la llegada de pacientes con Covid-19 tuvieron que trasladarla de área, luego, que se había puesto grave y tenía que estar aislada. Mencionó que desde el martes le indicaron que le realizarían una prueba del coronavirus pero habría sido hasta el jueves que se la practicaron… el viernes murió.
El sistema de salud mexiquense tiene una historia de más de dos décadas de deficiencias sistemáticas, unidas a los casos de corrupción que involucran, al menos, tres administraciones pasadas y que van desde la poca transparencia respecto a gastos de recursos sin justificar hasta falta de insumos y tratos negligentes para los usuarios en hospitales y centros de salud.
Con este contexto, el sistema de salud del Estado de México se enfrenta a una pandemia que en el mundo ha dejado alrededor de 30 mil fallecidos y que en este territorio, prácticamente, apenas empieza.
La mañana de este sábado, la Secretaría de Salud estatal emitió el comunicado 0735/2020 en el que señala que hay 73 casos positivos a COVID-19, ligados a importación, de los cuales 51 se encuentran en aislamiento domiciliario por presentar sintomatología leve y 22 reciben atención en hospitales; asimismo, a la fecha suma seis altas sanitarias y una defunción, éste último, de un residente de la Ciudad de México, no se habla de pruebas realizadas.
La dependencia señala que se han reportado 281 casos negativos y 127 sospechosos se encuentran en espera de resultados, invitó también a consultar sólo información confiable, aunque la desconfianza y experiencia de muchos mexiquenses no puede definir de dónde y quién será el que provea dicha información confiable.