Debido a la contingencia sanitaria, algunas empresas del Estado de México dejaron de laborar con regularidad, por lo cual decenas de trabajadores han enfrentado suspensiones laborales, medidas que los han dejado en la indefensión; dependiendo del tipo de trabajador, de base, eventual o por honorarios, estas acciones han variado.
En el caso de meseros, cocineros y empleados de empresas como Alsea, quien como medida ante la crisis sanitaria ofreció a sus trabajadores 30 días de descanso sin goce de sueldo, o General Motors Toluca, que a partir del 26 de marzo paró las plantas de Motores y Fundición, son ejemplos de acuerdos establecidos por el patrón que los trabajadores aceptan a fin de conservar su empleo, prácticas comunes que se encuentran en la indefinición jurídica.
En el Estado de México las personas en edad laboral, según información de la Subsecretaría de Empleo y Productividad Laboral, del gobierno federal, a febrero de 2020 fueron 8 millones 195 mil 649, casi la mitad de la población total. De este grupo, los que sí tienen empleo suman 7 millones 822 mil 624, aunque de cada uno de ellos dependen otras personas, incluidos niños.
En este orden, las condiciones del empleo en las que desarrollan las personas en edad de trabajar dependen de la rama en la que se desenvuelven, las circunstancias de contratación e, incluso, las prácticas comunes –no necesariamente legales– que establecen algunas empresas y dependencias para su contratación; además, la práctica, cada vez más habitual, del out sourcing, también provoca en los trabajadores un estado de indefensión, ya que no generan derechos laborales ni tienen acceso a ciertas prestaciones.
La rama en la que más se ocupan los trabajadores mexiquenses es la denominada “otros servicios” (hoteles, bancos, restaurantes…) (33%), seguida del comercio (24%), la industria manufacturera (16%), la construcción (8%), transportes y comunicaciones (7%), actividades agropecuarias, gobierno y organismos internacionales (ambas con 5%) e industria extractiva y electricidad (1%).
Las medidas que algunas empresas han tomado para sobrellevar la pandemia del coronavirus golpea la economía de cientos de familias, pues en un encierro obligado, sin salario, sin posibilidad de buscar otro empleo y con la incertidumbre de si su labor remunerada permanecerá, deben, enfrentar no sólo al COVID-19, probablemente, sin servicio médico, sino también la manutención de su familia sin dinero.
Dependiendo de la rama de empleo, los trabajadores podrán pedir asesoría a la Secretaría del Trabajo en caso de que se presentara alguna irregularidad con su situación legal, no obstante, esta secretaría ha implementado el servicio de denuncia y asesoría vía telefónica.