La planta de Volvo Buses ubicada en el municipio de Tultitlán, reinició operaciones este 4 de junio, luego de la suspensión de actividades para evitar contagios de covid-19.
Para el regreso a labores, la empresa implementó diversas medidas sanitarias, como la dotación de equipo de protección personal para cada trabajador, instalación de barreras físicas, procesos de sanitización y limpieza, que contribuirán a minimizar posibilidades de contagio.
De acuerdo con información de la Revista Auto Motores, especialistas de la filial en México de la firma sueca, impartieron una serie de “Volvo talks” (videoconferencias) que permitieron instruir a decenas de personas en aspectos de conducción, diagnóstico y mantenimiento de autobuses, entre otros temas.
Volvo Buses configuró una oficina virtual para atender dudas e inquietudes de todos los empleados del grupo. Ello se complementa con apoyo psicológico que se brinda a través del Programa de Asistencia al Empleado, así como otros temas de bienestar y financieros.