Metepec, Estado de México; 17 de septiembre 2019.- La derrota de los Diablos Rojos del Toluca ante Morelia, el pasado domingo, fue un duro golpe para la afición escarlata que exige a los jugadores “sudar la camiseta” y a la directiva dar una pronta solución a la crisis que enfrenta el equipo.
Ahora los Diablos se preparan para visitar al Atlas en el partido correspondiente a la jornada 10 del torneo Apertura 2019, y tras el entrenamiento de este martes, el cual fue dirigido por Ricardo La Volpe, el mediocampista William Da Silva reconoció que la afición tiene derecho de reclamar por los 5 puntos que llevan en el torneo y que los ubican en el penúltimo lugar de la tabla general.
"Nos duele salir de nuestra casa, ver a nuestros aficionados agüitados y enojados con nuestro trabajo, el sentimiento no es de los mejores pero sabemos que es el momento de levantar la cara, porque no nos queda de otra que levantar esto", aseguró.
Se dijo preocupado por la mala temporada que ha tenido el equipo y aseguró que el menos responsable de ello es el director técnico, Ricardo La Volpe, asumiendo que los jugadores son los principales culpables de los malos resultados, pues son ellos quienes saltan a la cancha.
“No es justo porque este Ricardo LaVolpe en nueve fechas del torneo pasado nos ayudó. Es injusto que se le apunte a él, nosotros los jugadores tenemos más culpa”.
Agregó que “en la cara de los compañeros se ve que no ha sido el torneo esperado para nadie, estamos muy conscientes que representamos a este club y esta historia no se puede manchar y más nosotros representando a este club”, y que él personalmente no tiene intención de manchar la historia del Toluca.
"Nosotros estamos conscientes que representamos a un gran club y esta historia no se puede manchar. Nos duele no poder representar bien a este club; yo siento que ya tocamos fondo, ahora depende de nosotros representar al equipo de la mejor manera posible".
Dejó en claro que La Volpe sigue firme en el proyecto del equipo y que tiene la plena confianza por parte de la directiva para que puedan salir de este mal momento que viven en el torneo.