“Fue algo que nadie se imaginaba que pasaría, yo no sé los demás, pero al menos yo no me quiero acostumbrar a vivir con miedo, a ver la situación como algo normal…”, afirmó a quien llamaremos Laura por motivos de seguridad.
Eran cerca de las cinco de la tarde del sábado 25 de noviembre, en el jardín de fiestas conocido como “Las Enchis”, ubicado en la Colonia Morelos en la ciudad de Toluca, Laura y los más de 20 invitados convivían en torno al cumpleaños del festejado, un pequeño de cuatro años.
“Estábamos platicando en la fiesta, yo no me había dado cuenta de nada hasta que oí un balazo y ya empezaron a decir que era un asalto y empezaron a recoger todo, los asaltantes se pusieron en medio de las mesas y con un cuchillo nos amenazaron para que les diéramos las cosas…”.
Según detalló Laura, el sujeto que portaba el arma de fuego se quedó en la entrada, después se enteraron de que dos cómplices más habían amagado a empleados del lugar en la cocina, ello con el afán de evitar que dieran aviso a la policía y también para despojarlos de los ingresos del jardín de fiestas.
“Nos dijeron que no nos moviéramos, me pidió mi celular y mi bolsa, ya se la di y así a todos, se las dimos rápido porque estábamos con la preocupación de los niños; los niños estaban enfrente de nosotros, luego estaban los rateros y luego nosotros… todavía pasaron a las mesas a recoger pertenencia de los niños, todo lo que se pudieron jalar se lo llevaron…”.
Señaló que los vecinos comentaron que afuera de la fiesta había tres personas más quienes vigilaban que nadie ingresara o saliera de “Las Enchis”.
“Antes te decían échame el dinero, échame tu celular, ahora no, ahora es échame tu bolsa completa, se calcula que se llevaron 15 bolsas con celulares, carteras, identificaciones, dejaron incomunicados a todos los de la fiesta y lo peor de todo es que ni siquiera el hecho de haber niños los frenó, imagínense a lo que pudo haber llegado…”.
Laura comentó que el asalto duró aproximadamente cinco minutos, los cuales dijo, fueron los mas largos de su vida.
“Todos nos quedamos sin saber que hacer, parece que uno de los invitados le llamó a la policía y en 10 minutos ya estaban ahí las patrullas y pues ya en lo que se nos pasaba el susto, los que se quedaron con su teléfono empezaron a llamar por su celular…”.
Laura comentó que eran cerca de 10 los menores que se encontraban jugando en los inflables y cuyas edades oscilan entre los 4 y 8 años.
“La verdad es que fue una situación muy tensa y muy difícil, no todos los niños se dieron cuenta, pero quienes se dieron cuenta estaban llorando, intranquilos, nerviosos…”.
100 mil pesos es el saldo aproximado de lo robado entre las pertenencias de los asistentes y los dueños del lugar.
“¿A qué hemos llegado? ¿En qué situación estamos? Es algo realmente preocupante, ya no se respeta ni una fiesta de niños…”.
Por su parte los encargados del jardín de fiestas señalaron que no son ajenos a los actos delictivos que van en aumento en el país; explicaron que no tuvieron agravios mayores y que ya toman cartas en el asunto para mejorar la seguridad del lugar.
AD solicitó información respecto al caso con las autoridades municipales; sin embargo, no tuvo respuesta favorable.