La mañana de este viernes fue detenido en ciudad Victoria el ex gobernador de la entidad, Eugenio Hernández Flores, por los delitos de peculado, lavado de dinero y defraudación bancaria.
El ex funcionario público ha sido vinculado con grupos delictivos, en especial con Los Zetas y el Cártel del Golfo. Presuntamente, con los recursos que recibió por sobornos de esas organizaciones criminales, Hernández Flores adquirió bienes inmuebles en McAllen y Austin, en Texas.
De acuerdo con información de las autoridades texanas, “El ex gobernador de Tamaulipas está acusado de conspirar para lavar dinero y de ayudar a facilitar operaciones ilegales de transferencias de dinero”. Para las operaciones ilícitas utilizó como prestanombres a Óscar Manuel Gómez Guerra, esposo de la hermana de Hernández Flores, así como a empresas como Materiales y Construcción Villa de Aguayo, propiedad de Fernando Cano Martínez.
A pesar de que el Gobierno estadounidense lo había declarado prófugo de la justicia, el Gobierno mexicano, a través de la Subprocuraduría Jurídica y de Asuntos Internacionales de la PGR, indicó que no tenía instrucciones de alguna orden de aprehensión en contra del ex gobernador de Tamaulipas.
El caso pone de manifiesto una red de corrupción entre altos funcionarios tamaulipecos con organizaciones del crimen organizado, pues otro ex gobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington, también fue aprehendido por vínculos con el narcotráfico y actividades ilícitas siendo funcionario público.
En la tarde autoridades federales darán una rueda de prensa para dar más información sobre el arresto.