Las mujeres en México sufren constantemente de diversos tipos de violencia, desde los más graves como golpes y asesinatos, hasta los más sutiles y aquellos que parecen insignificantes.
En los últimos años las cifras negativas de violencia contra la mujer van en aumento, los feminicidios continúan en diversas entidades del país, incluso la saña y la tortura son el común denominador en los casos de víctimas asesinadas.
Según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), en México de los 46.5 millones de mujeres de 15 años y más que residen en el país, se estima que el 30.7 millones de ellas, es decir el 66 por ciento han padecido al menos un incidente de violencia emocional, económica, física, sexual, o discriminación en su espacio laboral, escolar, familiar o en su relación de pareja.
Según especialistas este fenómeno comienza a normalizarse al tiempo que cada vez son más las voces que piden parar la violencia a través de desplegados en redes sociales, marchas solidarias y exigencias a las autoridades para que hagan su trabajo.
El caso más reciente es el de Mara Castilla, joven de 19 años que perdió la vida a manos de un conductor del servicio de transporte Cabify en el Estado de Puebla, este caso generó una serie de marchas en varias ciudades del país entre las que replicaban frases como “Ni una más”, “No son muertas son asesinadas”, “El acoso no es piropo”, entre otras.
Pero ¿Que sienten las mujeres ante estos hechos? ¿Viven con miedo? ¿Cuál es su percepción ante la violencia generalizada? ¿Se sienten en peligro?