Si su hijo presenta fiebre alta, dolor de cabeza, resfriado, dolores musculares y ámpulas en la boca, las manos y los pies, podría estar contagiado del Virus Coxsackie, pero no tiene porque alarmarse, pues autoridades de Salud del estado de México aseguran que se trata de un padecimiento normal que se presenta en verano.
Víctor Torres Meza, director del Centro de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades, descartó que sea necesario emitir una alerta sanitaria.
“Básicamente en la cara son en la boca, son pápulas, esto es manchitas que se empiezan a llenar de agüita y se revientan y cuando se revientan en sus bordes quedan las ulceras que son molestas, previo 24-48 horas a que ya aparezcan estas el niño siente fiebre, malestar general, deja de comer y se manifiesta…”
Refirió que, de mayo a la fecha, la Secretaría de Salud mexiquense tiene reporte de más de 40 casos del Virus Coxsackie, también conocido como síndrome cara-mano-pie; 25 de ellos en la ciudad de Toluca, 15 en Amecameca y otros menos en municipios del norte del estado. El mismo afecta a la población infantil de entre cuatro y siete años de edad.
Explicó que se trata de una enfermedad viral infecciosa que se presenta principalmente en clústers, es decir, se transmite en grupos cerrados como guarderías o jardines de niños.
Torres Meza indicó que ante este padecimiento no hay tratamiento médico específico, solamente analgésicos y cuidados básicos.
“Ojo no hay vacuna, no hay un tratamiento específico lo que le damos es sintomático, si lo que te he dicho es que son papulitas que se rompen y si están en la boca lo que se tiene que resolver es la molestia con agua bicarbonatada, le das una dieta líquida, de recomendación de dieta líquida fría que hace que tu deglutaciòn sea mucho más sencilla en los alimentos…”
Recomendó que la vigilancia debe comenzar en el hogar, y sugirió que, ante la presencia de los síntomas, los pequeños no asistan a la escuela y sean valorados por un médico. Además, enfatizó la higiene como cuadro preventivo de este y otros padecimientos.
“Sobre todo el lavado de manos, el lavado de manos es un factor de prevención y un factor que te ayuda a coadyuvar a la resolución del problema, estar constantemente lavándonos las manos, enseñar a nuestros hijos que se tienen que lavar las manos antes y después de ir al baño, antes y después de comer y todos estos mecanismos te ayuda sobre todo para cortar la transmisión efectiva; si yo me estoy constantemente lavando las manos, a pesar de que se haya roto la pápula de un niño yo tengo la ventaja, aun si yo tengo a un niño en una guardería, no a todos los niños de la guardería donde tuve y un caso les va a dar… “
El experto afirmó que después de tres o cuatro días, los menores evolucionan satisfactoriamente y cuatro días después pueden regresar a la escuela sin ninguna sintomatología adicional.