Abstencionismo Talón de Aquiles del Edomex

  En las campañas de 1999 y 2011 existió de un 53% a un 57% de abstencionismo en las elecciones para gobernador, según cifras del Instituto Electoral del Estado de México. Las razones de estos altos índices de renuncia a nuestro derecho a elegir a los representantes políticos son variadas, una de las principales es que no existe cultura política, es decir, no se tienen suficientemente bien fundamentadas las creencias, valores y actitudes que dotan de sentido a las relaciones entre las personas, el gobierno y los grupos políticos. No solamente se puede adjudicar a la individualidad de las personas
3 junio, 2017

 

En las campañas de 1999 y 2011 existió de un 53% a un 57% de abstencionismo en las elecciones para gobernador, según cifras del Instituto Electoral del Estado de México.

Las razones de estos altos índices de renuncia a nuestro derecho a elegir a los representantes políticos son variadas, una de las principales es que no existe cultura política, es decir, no se tienen suficientemente bien fundamentadas las creencias, valores y actitudes que dotan de sentido a las relaciones entre las personas, el gobierno y los grupos políticos.

No solamente se puede adjudicar a la individualidad de las personas y su apatía política las altas cifras de abstencionismo arriba citadas, estudios recientes indican que el abstencionismo se puede clasificar en cuatro tipos que van de un desinterés sin algún fundamento relevante: una persona que decide no votar sin  causa reflexiva que sustente su decisión, este grupo es el núcleo duro del abstencionismo, en otro se ubica a la parte de la ciudadanía que únicamente accionan su derecho a elegir para ciertos procesos electorales, los de mayor peso regularmente, donde creen que su voto sí tendrá mayor fuerza. En última instancia están el abstencionismo involuntario, referido a las causas de fuerza mayor que impiden realizar el voto y el abstencionismo invisible procedente de las personas sin ningún registro en padrones electorales que regularmente se da en lugares con alto rezago económico, educativo, etc.

Por otro lado, está el peso que las campañas electorales imprimen sobre la población, es decir, el nivel de confianza que emana un candidato, la credibilidad de sus propuestas, así como la imagen que muestra para con los ciudadanos que habrán o no de sentirse identificados y hasta comprometidos con él.

Finalmente, la confianza que se tenga sobre las instituciones dedicadas a los procesos electorales será otro factor que incida sobre la decisión de la gente para salir a votar en una elección, si dicho proceso se encuentra mancillado por escándalos de corrupción es muy probable que el porcentaje de abstencionismo aumente en dichas elecciones. Sin embargo es importante recalcar que el voto no es la única forma de participación ciudadana, otras maneras para que la ciudadanía incida sobre un proceso electoral para su buen funcionamiento, son los observatorios ciudadanos dedicados a vigilar tal proceso.

La exigencia y análisis de la población a los candidatos sobre sus propuestas para que sean entendibles y demuestren ser sostenibles de aplicarse una vez iniciada su administración es una manera importante de tener mayor presencia en un proceso electoral, así podemos pensarlo dos veces antes de decidir no participar en una elección y hacer que nuestro voto tenga un peso realmente notable, es decir, un voto consiente.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam