En el actual proceso electoral el clero, específicamente la Iglesia Católica, juega un doble papel; por una parte está en contra de propuestas conservadoras de los candidatos, y por la otra mantiene una relación diplomática con las altas esferas del poder, consideró Bernardo Barranco Villafán, consejero de la Junta local del Instituto Nacional Electoral (INE) en el estado de México.
En entrevista, el también experto en estudios religiosos, señaló que, pese a que la entidad es uno de los asientos más importantes de las diferentes denominaciones religiosas en el país, la religión católica sigue siendo mayoría; en este sentido afirmó que ninguna religión es ajena a los procesos electorales.
Refirió que por un lado la iglesia católica se ha manifestado en contra del Gobierno a través de diversos documentos, pero al mismo tiempo sostiene reuniones con Enrique Peña Nieto, acciones que dijo, deben leerse como señales.
“La señal que envía el conjunto de los obispos y la Iglesia Católica es de cercanía o de cierta complacencia con el Gobierno Federal y por lo tanto con el Gobierno local; sin embargo, hay una doble lectura; la primera es que hay una inercia, digamos de contestación referente a iniciativas que tiene el Gobierno Federal como los matrimonios igualitarios, pero hay otro encabezado por el nuncio y por otros actores católicos que van por una reconciliación…”.
Explicó que, por un lado, hay sectores del bajo clero que estarían pugnando por el voto de castigo o por tomar distancia con la forma de compra y coacción del voto con las estructuras del PRI, y por otro lado está la cúpula de la Iglesia; es una estrategia de doble pinza: en la base hay resistencia y a nivel de cúpula un manejo de la diplomacia.
Barranco Villafán aseveró que la iglesia Católica juega su agenda, su juego y sus intereses sobre todo en los procesos electorales; dijo que si en determinado momento la mayor oferta viene por parte de otras posiciones políticas, la iglesia apuesta por una mejor opción: “ La Iglesia no se tienta el corazón si es priísta, si es panista, si es perredista; la Iglesia encuentra en los procesos electorales el mayor momento de debilidad del Sistema Político Mexicano porque los candidatos se exponen y están ofertando…”.
Señaló que a la par los partidos políticos utilizan a la Iglesia para capitalizar votos, sin importar si son de centro o derecha.
“Por ejemplo salió que Delfina fue catequista, se han filtrado historias de que Zepeda pisó el Seminario, es decir, los candidatos se transfiguran y se mimetizan con aquellos sectores a los que quieren llegar, curiosamente Del Mazo sería como el más secular por sus posturas más cerradas y él ha tenido que cambiar sus formas…”
El politólogo consideró que los candidatos no entran a fondo con los temas que son considerados controversiales o “candentes” para la Iglesia Católica o los tocan de manera superficial como es el caso del matrimonio igualitario.
Advirtió que, dadas las preferencias electorales, siendo los punteros Alfredo del Mazo, Delfina Gómez y Josefina Vázquez, se prevé que el estado de México tendrá un próximo gobernador “conservador”, lo cual sería un retroceso en la entidad.