Junio de 2012. En Tijuana, Rosario Brindis Álvarez, entonces diputada federal por el PVEM y “responsable de asuntos religiosos” de la campaña del candidato presidencial Enrique Peña Nieto, sumó a centenares de evangélicos en torno al aspirante.
Hoy, la situación dio un viraje. De la fructífera relación, que llevó a Brindis Álvarez a ser titular de la Unidad de Enlace Legislativo de Petróleos Mexicanos (Pemex), se pasó a la denuncia en su contra por operar en beneficio de su esposo, Alberto Ríos Treviño, quien obtuvo, como representante de una compañía internacional, un contrato por 567 millones 438 mil 750 pesos (43.65 millones de dólares, según el tipo de cambio vigente cuando se firmó el documento) por nueve meses de servicio.
Un amplio reportaje de la periodista Jesusa Cervantes, del semanario Proceso, que retoma el Diario de Coahuila, da cuenta de la historia que iniciara en tiempos de la campaña presidencial, cuando Brindis Álvarez – según describe el medio digital Rosarito en la Noticia – aseguraba estar “convencida” de que Peña “gobernará como Dios manda, como un verdadero servidor público que atenderá las necesidades de la sociedad”.
El escándalo de la especialista de Derecho Energético, deteriora aún más la de por si macilenta imagen del mandatario mexiquense.
De acuerdo con Proceso, Rosario Brindis Álvarez es acusada por corrupción por operar en beneficio de su esposo Alberto Ríos Treviño, a quien le adjudicó contrato por 567 millones 438 mil 750 pesos por nueve meses de servicio.
Incluso, la cantidad obtenida por Ríos Treviño, es mayor a la que se asegura obtuvo el ex titular de Pemex, Emilio Lozoya A ustin, ya que, al tipo de cambio de diciembre de 2015, la cantidad obtenida por el esposo de Brindis Álvarez fue de 43.65 millones de dólares del valor de dicho acuerdo por el servicio de un hotel flotante para los mares de la sonda de Campeche.
La denuncia se presentó el pasado 9 de febrero ante la Secretaría de la Función Pública (SFP), con copia para la Dirección General de la Unidad de Control de Gestión e Información de Pemex; consta de 16 anexos con documentos oficiales y oficios intercambiados entre funcionarios de Pemex y la empresa beneficiada, y también fue entregada a la Cámara de Diputados, el Senado y las secretarías de Energía y de Gobernación, además de la Presidencia de la República.
El crecimiento de Brindis Álvarez se gestó con la unción de Peña Nieto como presidente. La abogada con especialidad en Derecho Energético, fue nombrada subgerente de Construcción de Pemex-Petroquímica, cuya labor consistió en “manejo de recursos financieros”, según su declaración del 21 de febrero de 2013; sin embargo, tres meses después presentó una declaración consolidada con fecha del 28 de mayo en la que sigue dentro del corporativo con funciones de vigilancia y supervisión, pero también como “Titular de la Unidad de Enlace Legislativo”.
Por si fuera poco, se desempeñó como “presidenta suplente del Comité de Transparencia de Petróleos Mexicanos”.
En el grueso expediente de la denuncia ante la SFP y que la dependencia remitió el mismo día a la Unidad de Control de Gestión e Información de Pemex, se entregó la “copia certificada” del acta de matrimonio de Brindis con Ríos Treviño, quien figura como empresario y quien, a la postre, resultaría ampliamente beneficiado con el enlace.
En este entramado se involucra a José Guadalupe de la Garza Saldívar, subdirector de Mantenimiento y Logística Regiones Marinas de Pemex Exploración y Producción (PEP), a quien envió el 27 de noviembre de 2014, un oficio en el cual expone: “Como representante de la compañía Union International Energy para México le hago entrega de un documento de nuestra empresa hermana Amar Offshore S.A.” en el que le informa de la disponibilidad de dos plataformas habitacionales de nombres Strategic Excellence y United-1 “a partir del 1 de diciembre de 2014.”
“En el mismo oficio, con copia para el director de PEP, Gustavo Hernández García, y el director de la Región Marina Suroeste, Ricardo Villegas Vázquez, invita a los funcionarios a realizar “una inspección física de nuestros equipos habitacionales” a Dubai, en la ciudad de Sharjah, en la llamada “Hamriyah Free Zone”.
Y agrega: “De la manera más atenta y de confirmarse dicha visita, solicitamos nos proporcione las fechas programadas para la visita y los nombres de las personas que asistirán, para la gestión de las reservaciones y los pases de acceso a las instalaciones donde se encuentra el equipo.”
Al calce de la misiva aparecen dos sellos de recibido del corporativo en Campeche. También informa que se pueden dirigir a “Armando Barajas.”