Con mochilas, cobijas y casas de campaña, así es como miles de peregrinos se alistan desde la noche del Jueves Santo y unos, incluso, días antes, para bajar las curvas de la carretera de Ocuilan o Malinalco y llegar a tiempo al tradicional Santuario del Señor de Chalma.

Algunos llegan caminando, otros hacen el tradicional recorrido en bicicleta y otros tantos se trasladan en camiones y camionetas adornadas con los diferentes santos, de quienes les son fieles creyentes. Muchos peregrinos acostumbran hacer una parada donde se encuentra el antiguo Ahuehuete del río, donde tradicionalmente se cree que las aguas que brotan de este manantial confiere propiedades curativas, para llegar limpios y con energías antes de presentarse ante el Señor de Chalma. Posteriormente, continúan su caminata, para cumplir sus mandas y pedirle al Santo, les cumpla sus plegarias.

Siendo esta una de las temporadas más altas del sitio, debido a la fe de cada uno de los católicos y creyentes que asisten desde municipios y estados aledaños a pedir, principalmente, por salud personal o de un familiar, o simplemente a agradecer lo que consideran un milagro. De rodillas, aquellos que bajan las calles empedradas del pueblo para cumplir sus mandas y con una corona de flores los que visitan por primera vez este magnífico santuario, entregando su corona en la entrada del santuario como símbolo de ofrenda.

Un gran número de feligreses, tiene contemplado pernoctar la noche del Viernes Santo, para recibir el sábado de gloria y asistir a la primera misa del día, que se lleva a cabo a las 19:00 horas en la Iglesia de este Santuario. En su estancia pueden disfrutar de la gran variedad gastronómica que el pueblo de Chalma ofrece a los visitantes, la tradicional cajeta de sabores, tamarindos, dulces de leche, alegrías, artículos religiosos y mucho más.

¡Pásele cómo quiere su cajeta hecha con amor, o envenenada para la suegra!, exclaman los vendedores.

Finalmente, tras la llegada del domingo de resurrección, los peregrinos retornan a sus hogares, cumpliendo esta tradición, que año con año se celebra en Semana Santa.