La Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) realizó entre enero y marzo de este año, dos mil 74 inspecciones a similar número de gasolineras. En 796 detectó irregularidades “para garantizar el despacho de litros completos”.
La cifra se elevó en un 30.1 por ciento, en comparación con una muestra similar del 2016.
Ante las observaciones de la PROFECO, los empresarios concesionarios de la venta de gasolina han preferido guardar silencio, sobre todo ahora que está en proceso una transición para el sector, para que estos sitios puedan expender ahora un producto de empresas transnacionales.
Habrá que agregar que a pesar de la muestra que se tomó en este sector, la institución federal admite que no cuenta con el personal suficiente para garantizar que en cada punto de venta, se respete mínimamente con lo que establece la ley y es que de preferencia se vendan litros de a litro.