Lo que en forma jactanciosa se presentó como “Mesa de Análisis” entre los candidatos a gobernar el Estado de México, dejó en claro que, para la empresa Televisa, en la contienda mexiquense hay dos tipos de candidatos: los de relleno y los que pesan.
En la primera categoría estarían Teresa Castell e Isidro Pastor – candidatos independientes – junto con el abanderado del Partido del Trabajo, Oscar González Yáñez; mientras que los otros son los que interesan a la empresa de Emilio Azcárraga Jean: Delfina Gómez Álvarez, Josefina Vázquez Mota, Juan Zepeda Hernández y Alfredo del Mazo Maza.
Lo primero que destacó fue que a los “chicos” les colocaron una camisa de fuerza, con tiempo muy reducido para exponer propuestas e, incluso, para debatir en forma. Y lo mismo se pudo ver a un Oscar González Yáñez entre divertido y sarcástico, que a una Teresa Castell con la cara larga y un Isidro Pastor Medrano con estudiada pose de intelectual que criticaba todo el daño que han hecho los partidos políticos a los mexiquenses.
De ahí se pasó, previos mensajes, lectura de noticias y más anuncios comerciales, a la presentación de los otros candidatos, los de primera línea, y destacó que al mencionar Carlos Loret de Mola los nombres, la cámara enfocó a todos los aspirantes… menos a Delfina Gómez Álvarez, hecho que se magnificó al advertirse que el conductor sonrió con todos, mas no con la texcocana.
De ahí empezó la presentación de las propuestas – breves líneas ensayadas ex profeso – con interrupciones para decir “mientes”, “qué pena me da que te prestes a ser comparsa” o el “nadie te cree”. Renuente a debatir, Alfredo del Mazo cayó en el garlito que le tendió Juan Zepeda, cuando el perredista se quejó de que él había sido asaltado.
El priísta, sonriente, le pidió el acta que exhibió su adversario y dijo: “que casualidad, leo el acta y veo que el asalto fue en Neza”.
“Qué bueno que te enganchaste Alfredo, porque ese año el que gobernaba en Neza era el PRI”. La cara desencajada del priísta lo dijo todo.
Pero, más allá de los señalamientos, los denuestos y las afirmaciones positivas de cada uno de los candidatos, en el limbo quedaron las respuestas, si bien el conductor, en un acto de respeto a la profesión, exigía a todos que aclararan lo que se les pedía.
El más renuente, el que tuvo mayor manejo verbal para salir del atolladero, fue el priísta, mientras la panista encontró en las acusaciones los argumentos suficientes para exhibir que ya había sorteado aquello de lo que se le acusó.
El perredista se vio ligero, con vuelo. El “emigrante ilegal” se tornó – luego de un reclamo de Josefina, quien abiertamente le acusó de esquirol del PRI – en ácido adversario de Del Mazo y empezaron a fluir las acusaciones sobre las irregularidades de OHL, Higa, el asunto de la Casa Blanca… todo quedó sin respuesta.
A la candidata de Morena le atacaron en ttres flancos por el supuesto manejo que de ella hacen tanto Higinio Martínez Miranda como Andrés Manuel López Obrador y por los índices delictivos cuando gobernó Texcoco.
Los obuses impactaron a Delfina.
En el mensaje final de los candidatos, regresaron las frases que se han vuelto comunes:
Alfredo del Mazo: “Seré el gobernador que devuelva la seguridad al estado”.
Delfina Gómez Álvarez: “Yo los invito a no vender su dignidad, que la pobreza nos hace tomar a veces por necesidad”.
Josefina Vázquez Mota: “Tengo la experiencia para ser la próxima gobernadora”.
Juan Zepeda Hernández: “Ten la certeza que vengo a morirme en la raya para que puedan salir a las calles con tranquilidad”.
Después, salieron a exponer sus propuestas a los alumnos del Tec de Monterrey, Campus Toluca y, tras ello, de vuelta a sus campañas: Delfina al Centro Ceremonial Otomí, en Temoaya; Josefina a Metepec para reunirse con empresarios de la Canacintra y de otras agrupaciones; Alfredo, a exponer sus ideas a maestros del SNTE; y Juan, a dsfrutar de su momento.
El rating de la empresa televisora se levantó. Influyó para ello el morbo. Primer debate partido en dos, con sesgos, con marcadas diferenciaciones, pero que colocó a la empresa de nueva cuenta como la hacedora de políticos y gobernantes. El paquidermo en etapa terminal tomó una bocanada de aire con cuatro candidatos y tres patiños.