Este domingo se confirma el número de candidatos y el lunes inician las campañas. Entonces comenzará a revolverse el río. La oposición no tiene nada que perder. Al final, por muy magros que sean sus resultados, algo podrán echarse a la bolsa.
En cambio, el PRI se juega todo con Del Mazo. A esta carta le apuesta para mantener un feudo político que cumple 92 años y también para hacer futuro y tener algo que jugar en el proceso federal del 2024.
Esta semana, el periodista Ciro Gómez Leyva, sentó en su estudio a los cuatro principales candidatos al gobierno de la entidad. Con cada uno de ellos fue igual de corrosivo. Velado en su ironía. Soltó con palabras suaves, los más duros cuestionamientos puestos ya sobre la mesa de esta elección:
Elección de Estado. Primo del presidente. Dádivas. Juntos Podemos. Lavado de dinero. Pacto Los Pinos/PAN. Marioneta de AMLO. Sobrina de Higinio. Comparsa…
¿Contigo el PRI se juega la vida?
-Es una realidad. Contestó Del Mazo.
Luego matizó y trasladó su expresión a todas las familias mexiquenses, que el día de la elección, dijo, estarán jugándose su propio futuro.
Pregunta y respuesta parten de un supuesto. Y el supuesto es que el PRI, ahora gobierno en la República, perderá la elección presidencial del próximo año, ya sea a manos del PAN, con Anaya o Margarita o con Morena, con López Obrador.
Bajo esta circunstancia, perder también el Estado de México sería devastador para el PRI nacional, pero sería particularmente catastrófico para el priísmo mexiquense.
Actualmente el PRI es gobierno federal, estatal y rige en la mayoría de los ayuntamientos del Estado. Además es mayoría en la Legislatura y está en el sistema nervioso de todas y cada una de las instituciones estructuradas de la entidad.
Y es por eso que en los últimos días y en las últimas semanas, el PRI y sus gobiernos, han ejercido su ventaja para el manejo de recursos públicos y se han multiplicado en acciones y presencia, sobre todo en las franjas más pobres y adictas al desarrollo social.
La oposición responde con quejas ante la FEPADE, el IEEM y el INE. Pero nada pasa. Peor aún, desde la Legislatura, la mayoría priísta hace de la entrega de enseres para zonas de la periferia, su pleno derecho y aprueba el manejo de 67 programas sociales durante el periodo de veda electoral.
El PRI, determinado sólo a ganar, desde hace semanas que echó a andar su pesada maquinaria.
Pero a pesar de ello, los apostadores de casino, aún no tienen plena claridad de los términos del resultado electoral en la elección mexiquense. Las encuestas, unas más que otras, relatan aún un proceso a tres tercios. Con empate técnico.
Así comienza. Este lunes dará inicio el periodo de campañas. Serán ocho semanas frenéticas. Un tobogán que desembocará en un sexenio. Para los opositores representa lo imposible y para el PRI, la continuidad y su futuro.