En una pesadilla se han convertido los elementos de la Policía Federal apostados en el Valle de Toluca, que viven en hoteles del centro de la capital mexiquense. Y es que de manera recurrente, las unidades de la corporación obstruyen banquetas, pasos peatonales o son estacionadas en lugares prohibidos. Negocios y viviendas que se ubican en las calles de Allende y Matamoros, en el primer cuadro, se quejan, en silencio ante el temor, de la prepotencia de algunos elementos. Dueños de negocios no están de acuerdo en que se ubiquen en esta zona debido a que bloquean sus entradas, lo que ha provocado una baja en sus ventas ya que los clientes no tienen donde estacionarse porque, además, los policías federales recurren a la colocación de conos para que nadie utilice los espacios en las calles.
Vecinos de la zona se quejan que algunos servicios públicos no han podido hacer bien sus trabajo pues camiones recolectores de basura, por ejemplo, no pueden estacionarse para hacer el servicio, o por las unidades federales, no ven la basura que comercios dejan en las aceras para ser recogidos.