Toluca, Méx.- El presunto conflicto de interés que trajo en jaque a Enrique Peña Nieto por la denominada Casa Blanca propiedad de su esposa Angélica Rivera, comprada a Higa(cuya compra se canceló tras el escándalo), se ha convertido en cosa menor al aparecer en el escenario los apoyos que el empresario Ricardo San Román Dunne y sus amigos han obtenido de parte del gobierno federal.
CIACSA, razón mercantil creada para continuar con las ganancias después de conocerse el pillaje a través de la Constructora Urbanizadora Ixtapan S.A. (CUISA) en sociedad con otra empresa española recibió del gobierno federal el contrato DGTFM-02-16 para la construcción de los andenes y talleres del tren México-Toluca en Zinacantepec. Un negocio de alrededor de mil 700 millones de pesos.
La empresa, cuenta con dos domicilios: la “matriz” se ubica en calle 12 de Octubre número 256, en Cuernavaca, Morelos; y la otra, donde llega San Román, está en Boulevard Solidaridad las Torres número 686, Unidad Victoria, en Toluca.

La historia de la familia San Román inicia hace 70 años, cuando empezaron la edificación de un emporio turístico en Ixtapan de la Sal.
La primera empresa que surgió fue NISA, que se convirtió en la principal concesionaria de agua de riego en la cabecera municipal. Ya entonces operaba el parque acuático de Ixtapan de la Sal.
Arturo San Román en 1997 obtuvo el refrendo, por 25 años, de la concesión de los borbollones termales de San Gaspar y un año después, – con el entonces gobernador César Camacho Quiroz y el titular de la secretaría de Turismo, Óscar Espinosa Villarreal – procedió a la reinauguración del parque acuático.
Posteriormente construiría Gran Reserva, Ixtapan Country Club y el fraccionamiento Residencial Ixtapan, además de la modernización del viejo spa. Justo en el sexenio de Arturo Montiel Rojas ocurrió su expansión: además de la reconversión del parque acuático, se convirtió en proveedor del gobierno mexiquense e incursionó en el negocio de la Educación Media Superior.
Arturo San Román Widerkehr era el accionista mayoritario del parque acuático, y tras de su fallecimiento, su primogénito quedó al frente de esa parte de las empresas familiares. Su primo hermano, Roberto San Román Dunne, es el empresario que desarrolló Gran Reserva, que erigió sobre la base del viejo Hotel Ixtapan. Y Ricardo San Román tiene el Ixtapan Golf Resort Country Club. El emporio familiar también abarca Zona Uno, la desarrolladora inmobiliaria que comercializó Residencial Ixtapan.
Después de que Roberto San Román Widerkehr le vendiera a Peña Nieto la casa en 372 mil dólares, el empresario ganó durante su sexenio como gobernador del Estado de México (entre 2005 y 2011) contratos por más de 100 millones de dólares en el Edomex.
Con Peña como Presidente, la familia San Román obtuvo 11 contratos con el Gobierno federal, principalmente a través de Constructora Urbanizadora Ixtapan S.A. Roberto San Román nunca había ganado un contrato federal antes de la actual Administración.
El negocio de San Román se disparó entre 2005 y 2011, cuando ganó 107 millones de dólares en licitaciones alrededor del Estado, incluyendo varias vías, carreteras y parte de un contrato para construir dos hospitales en los pueblos de Amecameca y Chimalhuacán, según registros del Gobierno estatal. También recibió un contrato para construir un estacionamiento en el aeropuerto de Toluca. El Gobierno federal tenía una participación de 25% en la empresa que operaba el aeropuerto.
El ex Gobernador Alfredo del Mazo González, quien tiene lazos familiares con Peña Nieto, fue durante un tiempo accionista de Inmobiliaria Club de Golf Ixtapan, la firma de bienes raíces controlada por los San Román, según documentos públicos.
La defensa de CUISA
La empresa CUISA, en respuesta al reporte del WSJ, precisó que durante el gobierno de Peña en el Estado de México, ganó 11 contratos, pero perdió 48 en el mismo periodo.
Constructora Urbanizadora Ixtapan S.A. (CUISA), firma que vendió una casa al presidente Enrique Peña Nieto en 2005, afirmó que los contratos de obra pública que ha ganado fueron a través de licitaciones competidas u obra financiada, y afirmó que pierden más concursos de los que ganan.
La firma, presidida por Ricardo San Román Dunne, aseguró que pierden más concursos de los que ganan.
Los nuevos negocios, las nuevas caretas
En el contrato DGTFM-02-16, cláusula primera, señala: “LA DEPENDENCIA encomienda a EL CONTRATISTA la realización de la obra consistente en la construcción de talleres y cocheras del Tren Interurbano México-Toluca, comprendiendo la construcción de talleres, cocheras, edificio administrativo, edificios secundarios, fabricación, suministro de instalaciones fijas y equipamiento general de cada taller, así como suministro de vehículos auxiliares de vía, áreas de estacionamiento, jardines, urbanización en general y puesta en servicio”.

La firma del contrato corrió a cargo de Guillermo Nevárez Elizondo, en su carácter de Director General de Transporte Ferroviario y Multimodal de la secretaría de Comunicaciones y Transportes y fue firmado el 11 de marzo del año en curso.