A través de una carta abierta dirigida a la comunidad universitaria y la población en general, el rector de la Universidad Autónoma del Estado de México, Alfredo Barrera Baca, hace un llamado al diálogo “contra el dogmatismo, el diálogo contra la cerrazón, el diálogo contra la violencia; el diálogo racional contra la manipulación. El diálogo como el único ámbito de realización de una vida universitaria sana y transparente”.
Al expresar la postura de la propia Rectoría y de la administración universitaria, en torno a la situación que prevalece en esta casa de estudios, el rector también se deslinda “de las amenazas y notas violentas que han circulado en redes en contra de las y los manifestantes que han ocupado instalaciones universitarias”.
Al respecto se precisa en el texto que la Universidad, la Rectoría Universitaria y toda la administración “reconoce y respetará siempre el derecho de los estudiantes a la libre manifestación de sus ideas y expresión de sus demandas. Hemos puesto a disposición de las comunidades de las comunidades en paro los mecanismos de denuncia formal para dar salida y solución a los problemas de acoso y violencia de género que denuncian los estudiantes organizados”.
En el documento se explica que se han ofrecido a las comunidades en paro diversos mecanismos de negociación y diálogo, al tiempo que afirma que siempre se evitará la represión, la manipulación y el amedrentamiento.

“Las autoridades universitarias NO atenderán NUNCA contra ninguno de sus miembros. Ni siquiera los presionará para llegar a un acuerdo inmediato, apresurado o no plenamente consensual”, afirma el texto firmado en primer lugar por Barrera Baca, seguido por los integrantes de la administración de la UAEMex.
Sin embargo, se pide respeto para las comunidades que hicieron pliegos petitorios pero que no pararon sus actividades, al señalarse además que esta es universidad que busca ser cada vez más democrática y en ese proceso, el disenso no solo es normal, sino sano, pero se resalta que es a través del diálogo como se puede avanzar en la solución de problemas en esta institución, por lo que será la única herramienta que la administración universitaria utilizará para resolver conflictos internos y externos.