Anualmente, cada persona en México desperdicia 170 kilogramos de alimentos, con los que se podrían alimentar a 7.4 millones de personas empobrecidas y con carencias alimentarias. Para contrarrestar esta situación, desde 2012 se celebra el Día Disco Sopa que busca concientizar a las personas acerca de la pérdida y desperdicio de comida.
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El artículo 4° constitucional establece que toda persona tiene derecho a la alimentación nutritiva, suficiente, de calidad y que el Estado tiene que garantizarla. Sin embargo, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) estima que en el Estado de México casi cinco millones de personas carecen de acceso a la alimentación. El Banco de Alimentos advierte que los municipios del oriente y sur mexiquenses son los más perjudicados por esta falta.
Mientras el 31.6% de los mexiquenses no tienen garantizado el derecho a la alimentación, en mercados, centrales de abasto y tiendas comerciales se desperdicia hasta un 70% de comida en buen estado. La exposición de motivos para expedir la Ley para la recuperación y aprovechamiento de alimentos del Estado de México señala que los alimentos que más se tiran son pescado y sardina (54.1%), nopal (63.3%), guayaba (57.7%) y mango (54.5%).

El desperdicio alimentario, que puede suceder en las fases de producción, poscosecha, procesamiento, impacta también en el medio ambiente. La agricultura intensiva es un ejemplo de ello, pues al no permitir el barbecho, ni la recuperación de las tierras disminuye la fertilidad del suelo, lo que a su vez implica que para “hacer” que la tierra sea fértil se eche mano de insumos sintéticos que provocan contaminación y merman los terrenos cultivables.
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Proyectos como la Asociación Mexicana de Bancos de Alimentos de México (que, año con año, recupera aproximadamente 125 mil toneladas de alimentos) y la creación de cadenas productivas en las costas de México (que ha logrado aminorar el desperdicio de pescados y mariscos en México) han contribuido a la disminución de desperdicio alimentario en el país. De manera más local, pero no menos importante, el Día Disco Sopa, iniciativa nacida en 2012 en Berlín, también busca concientizar a las personas acerca de las implicaciones que tiene el desperdicio de alimento, a la vez que fomenta la cooperación y convivencia mediante la preparación de platillos con ingredientes que fueron rescatados antes de terminar en los contenedores de basura.
Aunque este año en Toluca no hubo reunión para recuperar alimentos y después prepararlos, debido a la Jornada de Sana Distancia, se invitó a las personas a participar en el Día Disco Sopa y a reflexionar acerca de lo que implica desperdiciar comida, así como a aprovechar cada ingrediente de diferentes maneras.Hay un decálogo para que la recuperación de alimentos sea una práctica cotidiana. Entre estos puntos destacan la participación de varias personas al momento de preparar los alimentos, el distanciamiento de partidos políticos, empresas y marcas, la higiene y seguridad durante la recuperación y preparación de los platillos, así como la sana convivencia entre quienes participen en este proceso.
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