Foto: Víctor Castillo.
Menos de cinco meses han pasado desde la entrega del andador turístico de Metepec y algunas baldosas de concreto ubicadas en la Calle Miguel Hidalgo, a unos metros de la presidencia municipal, lucen cuarteadas por el paso de los automóviles.
La obra, que tuvo un costo de 10 millones 597 mil pesos comenzó en el mes de octubre y terminó a finales de marzo, en este medio dimos a conocer el impacto negativo que tuvo para los negocios; para el mes de abril había dejado nueve cerrados permanentemente y, hasta el momento, son cerca de 12 los negocios que no han podido abrir o han sido traspasados.
Algunos locatarios han calificado de innecesaria esta obra: “la calle no estaba mal”, comentó en enero una de las comerciantes, cuyo local se ubica en la calle Miguel Hidalgo, “varios vendedores nos opusimos” expuso para AD Noticias en aquella ocasión.

“La Ingrata ya no abrió”, narró para AD Noticias Areli, propietaria del restaurante Viva México Carbones, ubicado sobre la calle sobre Hidalgo: “la obra la comienzan en octubre cuando los meses más buenos son octubre, noviembre, diciembre, todos sabemos eso, pasa eso y cuando nosotros pretendemos empezar a vender se nos viene la pandemia, nos ha ido de la patada.”
“Una obra mal hecha porque nos inundamos, las coladeritas que pusieron no son suficientes, el agua se bota por las alcantarillas de las casas y es algo que el gobierno no ve.”

El andador turístico también implicó la tala de al menos 15 árboles que, de acuerdo con información brindada por el ayuntamiento, ponían en riesgo las tuberías de las casas y negocios de la zona.
Para la doctora en diseño, Susana Bianconi, el tamaño de los adoquines de concreto resulta problemático: “las piezas deberían haber sido más chicas y más profundas, se irán quebrando sin duda”, cabe recordar que a pesar de ser un “andador” el paso vehicular continúa siendo permitido en esta zona.