Edomex y CDMX: el contraste de la movilidad

También la Ciudad de México tiene fallas en cuestiones de movilidad, pero de manera paulatina se busca mejorar la movilidad en transporte público y otros medios sustentables.
19 enero, 2020

Foto: Victor Castillo

El transporte público en el Estado de México es sinónimo de impactos negativos en la salud y en el medio ambiente, de inseguridad, de pérdida de tiempo en los traslados y de tarifas excesivas que no responden al servicio que ofrecen. Esto contrasta con el servicio que brindan en metrópolis como la Ciudad de México en donde, poco a poco, incrementan las acciones para mejorar la movilidad en transporte público y otros medios sustentables.

Día con día, en la capital del país se trasladan más de seis millones de personas que disponen de metro, metrobús, tren ligero, trolebús, Red de Transporte Público, RTP, así como de unidades de transporte público concesionado (autobuses, microbuses y combis), aunque como en otras entidades del país, su RTP también tiene fallas considerables.

La fragmentación -derivada de la falta de una visión integrada de los problemas de movilidad en la Ciudad de México-; el abandono -hay 101 trenes fuera de operación, 300 trolebuses superaron su vida útil-; y la desigualdad -los tiempos de viaje en transporte público son 37% más largos que en auto particular- son algunas deficiencias que enumera el Plan estratégico de movilidad de la Ciudad de México 2019.

Sin embargo, los esfuerzos por estructurar el transporte público en esa metrópoli han dado como resultado más de 500 estaciones de transporte público -más de 200 pertenecen al metro, tren ligero y suburbano-. Además, tanto el número de estaciones de transporte público como el número de kilómetros de vías para este se quintuplicaron en las últimas tres décadas -actualmente hay 450 kilómetros de vías públicas para este servicio [1].

Respecto a movilidad sustentable, en abril de 2019 la Secretaría de Movilidad anunció que invertiría 251 millones de pesos para construir 85 kilómetros de infraestructura ciclista, esto para que al término de la gestión actual, en la Ciudad de México haya más kilómetros de ciclovías.

Opciones de movilidad

Después del transporte concesionado, el metro es una de las formas de movilidad más utilizadas en la Ciudad de México. La primera línea fue inaugurada en 1969 y, «sigue funcionando, a pesar de que la zona es altamente sísmica. En el Edomex, donde el territorio es plano, sería muy fácil tener esta red de metro, pero los empresarios no quieren invertir en eso», opinó al respecto la doctora en Diseño, Susana Bianconi.

Actualmente, el Sistema de Transporte Colectivo Metro cuenta con 12 líneas que corren por 226.49 kilómetros que conectan a casi toda la urbe; hay 195 estaciones y más de tres mil vagones.

El BRT (Bus Rapid Transport), mejor conocido como Metrobús, fue inaugurado en 2005 y, a la fecha, tiene siete líneas en las que se agrupan 239 estaciones. Una sola de estas unidades equivale a 126 automóviles y puede transportar a más de 160 personas; esto permite reducir la emisión de 122 mil toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera.

«¿Y el BRT para Toluca?», se pregunta Dante Álvarez, activista y profesor de Diseño Urbano de la UAEMex, «está olvidado en los presupuestos de infraestructura, a pesar de que es una opción 100 por ciento viable. Solo falta mucha voluntad política».

Al comparar el transporte público entre el Estado de México y la Ciudad de México, se tiene que la entidad mexiquense presenta un rezago histórico tanto en inversión como en la calidad del servicio que brinda.

Aunado al metro, metrobús y a las unidades de transporte concesionado, también está la opción de trasladarse en bicicletas, además de Ecobici -sistema que fue puesto en marcha hace 10 años-.

Jump, VBike, Mobike, Dezba, Dockless son otros sistemas de renta de bicicletas que, a través de aplicaciones instaladas en el celular, operan en las colonias Roma, Condesa, Juárez y Polanco, sobre todo. Lo limitado de los perímetros por donde circulan, así como la renta a través de una aplicación es tal vez una de las principales limitantes de estas bicicletas.

El Estado de México cuenta con sistemas similares que permiten gestionar la demanda del transporte y del tráfico:

  • El Biciestacionamiento masivo en Cuautitlán Izcalli fue el primer parqueadero para bicis del país y, además, promueve la modalidad intermodal pues está conectado con la estación Cuautitlán del Tren Suburbano.
  • En Ecatepec se encuentra el Sistema de Transporte Teleférico Mexicable -primero en su tipo en el país-, cuyo objetivo es mejorar el servicio de transporte público en zonas de difícil acceso.
  • A pesar del descuido en el que actualmente se encuentra, la Ecozona en Toluca se implementó para impulsar modos de transporte sustentable en la capital mexiquense, con el fin de disminuir los niveles de contaminación.

Prácticas para mejorar la movilidad:
CDMX y Edomex

El estudio Ciudades para la movilidad -preparado por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), en el que se resaltan y evalúan los avances en materia política pública y proyectos e iniciativas de movilidad urbana sustentable-, la Ciudad de México es reconocida en tres de los cinco aspectos que analiza el documento mencionado.

Del rubro Gobernanza e Instituciones, CDMX destaca por su Dirección de Cultura, Diseño e Infraestructura Ciclista, área encargada de implementar acciones integrales de movilidad ciclista; en cuanto a Fondeo y Financiamiento, destaca por el Bono verde, un instrumento de deuda con el que se financian proyectos verdes.

Respecto a la Gestión de la demanda del transporte y el tráfico, esta metrópoli es reconocida por el sistema de gestión de estacionamientos ecoParq, de los que el 30 por ciento de los recursos obtenidos se destinan al mejoramiento del entorno urbano.

También destacan la calle completa Eduardo Molina pues permite el desplazamiento seguro y accesible de peatones, ciclistas y personas que utilizan el transporte público; así como el modelo de transporte Nochebús, con el que se busca gestionar la demanda de los corredores nocturnos de transporte público y mejorar las ruta para aumentar la demanda de usuarios.

Este estudio también reconoce tres sistemas que buscan gestionar el transporte público y promover acciones encaminadas a la movilidad sustentable en el Estado de México, pero las políticas públicas continúan estimulando el uso del automóvil como única alternativa para trasladarse por el espacio.

Susana Bianconi y Dante Álvarez coinciden en que el reordenamiento es la única alternativa ante el caos provocado por el servicio de transporte público, «pero la Secretaría de Movilidad no se mueve y trabaja para los transportistas», dijo la doctora en Diseño.

Además, cuando se han tomado medidas para organizar el desorden, estas han sido cosmética «lo cual evidencia que no hay una solución estructural y que falta voluntad política», expresó Dante Álvarez.

[1] El transporte de Ciudad de México, ¿abandonado?

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