Contrario a lo que podría esperarse, la calidad del aire en el Valle de Toluca no es mejor a la que se respiraba hace un año, cuando se registró la contingencia por el nivel de partículas 2.5, incluso en medio de una jornada que promueve la permanencia en casa y, por lo tanto, implica la reducción del uso de vehículos automotores y, por lo tanto, una consecuente reducción en la emisión de contaminantes.
Desde el 23 de marzo las autoridades de los tres niveles de gobierno han llamado a las personas a que permanezcan en sus casas, lo que supondría una disminución del uso de vehículos automotores, responsables de la emisión de más del 80% de las partículas contaminantes
En mayo de 2019 las partículas PM2.5 (las que más riesgo suponen para la salud de las personas, pues al ser tan diminutas penetran con mayor facilidad las vías respiratorias y pueden provocar complicaciones en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica y en otros grupos de riesgo) alcanzaron el nivel de muy malo, según los parámetros de la Red Automática de Monitoreo Atmosférico (RAMA): 152 puntos en 16 de mayo.
Durante los meses previos a mayo, la mayor alerta por la alta concentración de partículas contaminantes en el aire fue el primero de enero, cuando las PM2.5 subieron hasta los 212 puntos, es decir que se encontraban en el nivel de extremadamente malo.
La calidad del aire mejoró un poco en febrero y marzo: los máximos de PM2.5 se situaron en 121 y 119 puntos, respectivamente. Sin embargo, en abril, justo a la mitad de la temporada de ozono, la cantidad de las partículas PM2.5 se disparó nuevamente y llegó a los 161 puntos en la zona centro del municipio de Toluca, una de las regiones por donde circula el 82% de las 222 rutas de transporte público disponibles en el Valle de Toluca.
Tras la contingencia ambiental por los altos niveles de contaminación se anunciaron algunas medidas a corto plazo que prometían labores conjuntas entre sociedad y gobiernos municipales de las 16 alcaldías donde la calidad del aire era mala.
En lo que va de 2020, la calidad del aire ha tenido un comportamiento similar al del año pasado: el primer día de enero ha sido, hasta el momento, el día más sucio con 213 puntos de PM2.5, que durante febrero y marzo descendió a 121 y 116 puntos, de forma respectiva.
Sin embargo, a diferencia de 2019, este año, por una situación extraordinaria como lo es la Jornada de Sana Distancia, desde el 23 de marzo las autoridades de los tres niveles de gobierno han llamado a las personas a que permanezcan en sus casas, lo que supondría una disminución del uso de los vehículos automotores, responsables de la emisión de más del 80% de las partículas contaminantes, y una mejora en la calidad del aire, algo que hasta ahora no ha sucedido.
Un par de días antes de que se cumpla el primer mes de confinamiento domiciliario, la RAMA registró 124 puntos de PM2.5 en la estación de San Mateo Atenco, el índice más alto sólo después de los 213 puntos alcanzados el primero de enero.