Al arrancar el Censo de Población y Vivienda 2020, Edgar Vielma Orozco, director general de estadísticas sociodemográficas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) expresó que los datos que se recaben servirán para la toma de decisiones de los tres niveles de gobierno los próximos 10 años. Sin embargo, las autoridades hacen poco caso a la información generada al momento de diseñar políticas públicas en beneficio de la ciudadanía.
Desde el pasado dos de marzo y hasta el día 27 del mismo mes se llevará a cabo el Censo de Población y Vivienda 2020, proyecto que, cada diez años, realiza el Inegi y cuyos resultados se harán públicos el cuatro de noviembre de este año. El censo persigue dos objetivos: por un lado, actualizar la cuenta de la población que vive en México; por otro, recabar información acerca de la estructura y principales características de los habitantes que se encuentran a lo largo y ancho del territorio nacional.
En ese sentido, las respuestas obtenidas de las baterías de preguntas del Censo tendrían que ser la base para la elaboración de políticas públicas “en un esquema que permita atender las demandas que se desprenden de este ejercicio”, consideró Juan Carlos Villarreal Martínez, titular del Centro de Planeación Estratégica y Prospectiva Política (CEPLAN).
Con los datos reunidos se focalizan y caracterizan poblaciones de interés, para que los gobiernos federal, estatal y municipal planeen, organicen y ejecuten políticas públicas que mejoren la calidad de vida de la ciudadanía. Sin embargo, Villarreal Martínez opinó que la realidad es que los gobiernos no utilizan esa información estratégica al momento de diseñar sus políticas públicas. Un efecto de este proceder es que las autoridades van sólo “detrás de los problemas, nunca los previenen y difícilmente los corrigen porque siempre van a resolver problemáticas que parten de un mal diagnóstico”, explicó Villarreal Martínez.
Al referirse a la falta de prospectiva en las políticas públicas, Carlos Villarreal habló del crecimiento poblacional en la zona norte del municipio de Toluca: si las autoridades de los tres niveles de gobierno supieran que la capital mexiquense está creciendo hacia la zona del aeropuerto y en las localidades ubicadas en las inmediaciones de las vialidades José López Portillo y Alfredo del Mazo, sus políticas públicas contemplarían la implementación de más servicios en esa región, “pero la autoridad no suele tomar en cuenta los datos demográficos”, dijo el titular del CEPLAN. “Hay una pobre cultura en materia de recolección y construcción de bases de datos porque no nos enseñan la importancia que tienen”, concluyó.
Mientras los datos que arroje el Censo 2020 sean o no tomados en cuenta por las autoridades, este año se destinaron 16 mil 572.9 millones de pesos a este ejercicio demográfico. Durante cuatro semanas, 151 mil encuestadores visitarán aproximadamente 45 millones de casas para aplicar dos cuestionarios: uno básico de 38 preguntas referentes a población y vivienda, y otro ampliado, de 103 preguntas, que sólo se hará en cuatro millones de viviendas para indagar en temas referentes a servicios de salud, discapacidad, educación, fecundidad, mortalidad y etnicidad indígena.