
Una sonrisa al alcance de cualquiera. (Fotos: Jesús Mejía) 
Los juegos son simulacros de la vida. (Fotos: Jesús Mejía) 
Un poco de ingenio y mucha imaginación son la receta perfecta. (Fotos: Jesús Mejía) 
Éramos felices con tan poco. (Fotos: Jesús Mejía) 
Fuertes y resistentes, así eran los juguetes antes de la obsolescencia programada. (Fotos: Jesús Mejía) 
A pesar de que mantienen su esencia, algunos juguetes se adaptan a las nuevas tendencias. (Fotos: Jesús Mejía) 
(Fotos: Jesús Mejía) 
(Fotos: Jesús Mejía)
La nostalgia que no se va
Los juguetes de nuestros padres y abuelos hoy son simples recuerdos, piezas de museo y figuras decorativas. Hoy los niños piden tabletas y celulares. El futuro nos alcanzó, pero la nostalgia nunca nos abandonó.