Justin Trudeau, el perfecto ministro canadiense, –según información del diario El País– se ha visto envuelto en un escándalo de corrupcion a la haber interferido con una investigación, presionando a la fiscal general para que no investigar a una empresa constructora.
Esta podría ser la peor crisis de su carrera política ya que de destapa a sólo ocho meses de las elecciones.
El diario El País menciona que “El caso salió a la luz a principios de febrero cuando el diario The Globe and Mail informó que ´la oficina del primer ministro´ ejerció presiones ´inapropiadas´ durante meses sobre Jody Wilson-Raybould, hasta unos días antes fiscal general y ministra de Justicia, para que la firma de ingeniería SNC-Lavalin no fuera procesada por haber pagado sobornos por valor de 31,7 millones de euros a Saadi Gadafi y otros altos cargos del régimen libio entre 2001 y 2011, el año que Muamar el Gadafi fue defenestrado y ejecutado”.
Sin embargo, Trudeau habría presionado a Wilson-Rayboulda, primera persona de origen indígena que desempeñó esas funciones, para que frenara el proceso y permitiera a la compañía salir más o menos airosa a cambio de un acuerdo extrajudicial, no obstante SNC-Lavalin ya había presentado un recurso de apelación.
La oficina de ética del Gobierno ha abierto una investigación, mientras la comisión de Justicia del Parlamento estudia los hechos. La semana pasada, Wilson-Raybould declaro: “Entre septiembre y diciembre de 2018, fui objeto de una presión constante y sostenida por parte de miembros del Gobierno que buscaban interferir políticamente en el ejercicio de mis funciones como fiscal general”, dijo Wilson-Raybould, quien aseguró haber experimentado también “amenazas veladas”.
Asimismo, la exministra identificó a tras personas con el señalamiento: Gerald Butts, Mathieu Bouchard y Katie Telford, asesores cercanos a Trudeau y mencionó que su equipo siempre había trabajado de manera apropiada, “respetando las normas”.
“Si la compañía, un símbolo industrial de Quebec que emplea a 9.000 personas en Canadá —y 50.000 en todo el mundo—, fuera declarada culpable en un juicio, tendría vetada su participación en licitaciones públicas canadienses durante 10 años. Según los analistas, Trudeau sabe que ayudar a SNC-Lavalin es fundamental de cara a los comicios, pues Quebec es un territorio electoral decisivo”, señala asimismo el artículo publicado en El País.