Si alguien marcó el sexenio de Enrique Peña Nieto como presidente de México fue su exsecretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza. Su cercanía con Enrique Peña, desde 2005, cuando fue su secretario de Comunicaciones y Transportes en el gobierno mexiquense, así como el respaldo del exgobernador Alfredo del Mazo González, lo hacían un hombre fuerte y lo mantuvieron como alguien intocable durante 12 años, a pesar de los constantes señalamientos por corrupción.
Fue acusado de beneficiar a la empresa OHL, ahora Aleática, con diversos proyectos y en el año 2015 se dieron a conocer audios donde supuestamente el exsecretario asesoraba a un exdirectivo de OHL, en torno a cómo actuar en el litigio contra la empresa Infraiber, que fue descalificadas por la SCT.
En el audio también se advertía, por reclamos a la empresa, que OHL habrían acordado pagar vacaciones a Ruiz Esparza. Éste lo negó en sus redes.
En noviembre de 2018, fue acusado penalmente por senadores y diputados federales por la supuesta transferencia de 3 mil 600 millones de pesos de la SCT al Sistema de Autopistas y como subsidio de la campaña del hijo de su mentor, Alfredo del Mazo Maza.
También fue denunciado por la iniciativa privada por la supuesta compra a sobreprecio de un sistema de barrera móvil con cargo al Circuito Exterior Mexiquense y por otorgar en 2018 a OHL México la concesión del Viaducto Bicentenario.
El abogado Paulo Díez Gargari fue el personaje más incómodo para el ex funcionario, pues también denunció una explotación ilegal del Viaducto Bicentenario, sin concesión de la SCT.
En total, se presentaron cinco denuncias contra Ruíz Esparza ante la Fiscalía General de la República.
Las obras
Las obras emblemáticas que subsisten a la fecha y han sido observadas de manera constante por la Auditoría Superior de la Federación por inconsistencias son el tren México-Toluca, donde se hicieron pagos indebidos que nadie ha sancionado y presuntos daños al erario.
Sólo en la última entrega del informe de la Cuenta Pública 2018, las observaciones fueron por 220 millones de pesos. El esfuerzo que emprendió desde el Estado de México por llevar a Texcoco el aeropuerto alterno de la Ciudad de México se derrumbó en el último momento con la llegada del nuevo gobierno que canceló esta opción de un plumazo, luego de una cuestionada consulta.
En su última entrega la ASF hizo observaciones por más de 2 mil 864 millones de pesos a diferentes obras de la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, en Texcoco, por ejemplo, losas de cimentación, revisión de los proyectos ejecutivos, torres de control, entre otros.
Otra polémica fue porque tres meses después de la inauguración del Paso Exprés en Morelos, en 2017 en una obra de reparación en esa vía se generó un socavón donde cayó un vehículo y dos personas murieron.
El aeropuerto alterno de Texcoco, los errores en diversas obras y la muerte de dos personas, así como las relaciones con diversas constructoras, OHL, Ideal y Grupo Higa, no lo hicieron tambalearse ni por un momento.
En el sexenio anterior fue siempre un funcionario fuerte y parte del sistema, pero en el actual sexenio era un secreto a voces que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y su titular Santiago Nieto lo investigaban.
Político priista
Ruiz Esparza fue un político priista, quien laboró en el servicio público con José López Portillo; por varios años trabajó con el padre del actual gobernador de la entidad, Alfredo del Mazo González, con quien fue secretario general de gobierno y luego ocupó cargos secundarios en la administración federal, desde donde empezó a tejer sus relaciones.
También colaboró en las administraciones federales de Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo y finalmente con Peña Nieto.
Amante del golf, la pesca y de la buena vida, siempre ostentó sus amplias relaciones con el mundo político y empresarial de la última época, con quienes, según cercanos, presumía fotos personales que cargaba en una bolsa de su saco.
El lunes pasado ingresó al hospital ABC víctima de un infarto, hasta la mañana de este miércoles que perdió la vida. Su muerte fue hecha pública por quien fuera su principal protector, jefe y amigo: Enrique Peña Nieto.
El político de 70 años de edad estuvo 12 años al servicio de Peña Nieto.