En redes sociales circula un video en el que se observa la llegada de un paciente con COVID-19 a la clínica 251 de Metepec. El personal médico cuenta con el equipo recomendado para recibir al enfermo: mascarillas N95, bata desechable de manga larga, dos pares de guantes, gorro desechable, careta y gafas de protección.
La zona de recepción está delimitada solo con una cinta roja que indica peligro, la cual es rota por una bolsa de suero que pende de un trípode. “Higiene y limpieza, higiene y limpieza” se escucha reiteradamente en el video. Simultáneamente, un trabajador con una bomba de aspersión rocía un líquido por donde va pasando el paciente encamillado.
De acuerdo con la Guía Práctica para el manejo de los pacientes ingresados en el servicio de Medicina Interna con infección por SARS-CoV-2, la recepción del paciente así como el equipamiento del personal médico y de enfermería resulta adecuado (a pesar de que a cuadro también se observe una enfermera que solo porta un cubrebocas simple).
Lo que se observa en este video es un simulacro para ensayar la recepción de pacientes con COVID-19, sin embargo, ¿en realidad los hospitales del Estado de México y quienes trabajan ahí cuentan con lo mínimo indispensable para atenderlos?
Desde el 28 de marzo y hasta hoy, en diversos hospitales y centros médicos de la entidad, tanto médicos como personal de enfermería se manifestaron afuera de estos sitios para exigir equipo adecuado e insumos. “¿A nosotros quién nos cuida?”, se preguntaban luego de exponer las carencias materiales que hay en los hospitales donde se ha reportado el ingreso de pacientes con COVID-19, a pesar de que las declaraciones de la Secretaría de Salud de la entidad insisten en sostener lo contrario.