En el Estado de México hay más de un centenar de casos confirmados de COVID-19 y las protestas en el sector salud crecen del mismo modo, las demandas son simples, que se brinde el material mínimo necesario para hacer frente a la pandemia que ha dejado más de 30 mil muertos alrededor del mundo. Pero estas manifestaciones han dejado en descubierto una serie de deficiencias que arrastra el sector salud desde hace años y que se agudizan en medio de la contingencia.
En varios municipios del Estado de México se han vivido manifestaciones, un caso confirmado en Zacazonapan puso en alerta al personal del hospital Valerio Trujano en Luvianos, personal médico y de enfermería del Centro de Salud Rural Concentrado de Lerma también se pronunció con pancartas en las instalaciones de dicho espacio. Xonacatlán, Tlalnepantla, Ecatepec, Naucalpan y Nezahualcóyotl también tuvieron protestas, en la capital mexiquense, uno de los hospitales designados para atender casos de COVID-19, el personal del centro médico Adolfo López Mateos, este lunes se hizo escuchar.
El representante del sindicato nacional de trabajadores de la salud SNTSA en este nosocomio, el doctor Issac Salazar Castañeda, expresó el respaldo por la manifestación que en un principio era por parte del personal de enfermería por la falta de insumos, pero esta es solo una de las denuncias. Muchos enfermeras y enfermeros laboran en un esquema de suplencia o eventualidad que los mantiene al margen de cualquier tipo de prestación, “llevo más de dos años trabajando aquí y no he tenido vacaciones” comentó un enfermero durante las manifestaciones.
Pero eso no es todo, el personal suplente labora sin contar con un servicio médico, no reciben aguinaldo y no cuentan con ninguna prestación de ley, a pesar de ser considerados “eventuales” muchos llevan hasta 4 años trabajando de esta manera.
Durante una reunión de personal médico y de enfermería, derivado de las manifestaciones, se dejó entrever el problema de desabasto que arrastra el hospital desde hace años, en un video al que AD Noticia tuvo acceso se escucha el reclamo de un hombre no identificado luego de que el personal administrativo asegurara que existen todos los insumos para hacer frente a la pandemia, “en piso simplemente no hay sanitas para secarse las manos”.

El equipamiento para el personal que se encuentra en contacto con pacientes con COVID-19 es visiblemente más ligero que en otros casos, para el resto del personal la protección es mínima, las enfermeras han señalado la mala calidad de los cubrebocas que el hospital les proporciona y han mencionado que en ocasiones es el mismo personal el que compra su equipo de protección personal.

A través de imágenes obtenidas por el equipo de AD Noticias se observa que en este centro no existen las condiciones mínimas, como la instalación de jabón o sanitas, para realizar correctamente uno de los protocolos de salubridad marcados por la Organización Mundial de la Salud, el lavado de manos, que en un hospital de alta especialidad, que atiende a pacientes con VIH, tuberculosis o hepatitis, puede resultar en severos perjuicios para la salud del personal o de otros pacientes y que, de acuerdo a declaraciones del enfermeras del centro médico Adolfo López Mateos, ha ocurrido.
“Qué bueno que llegó este caso, para prepararnos, si llegan 10 estaríamos todos contagiados” comenta el doctor Salazar en el video de la reunión y es que con un solo caso confirmado de COVID-19 bastó para desatar la incertidumbre dentro del hospital, un supuesto médico residente contagiado causó indignación en los que acusan a la dirección de no estar tomando las medidas necesarias para proteger al personal y no es para menos, en Italia la cifra de personal médico contagiado supera los 4 mil.