Limpiar y desinfectar objetos de uso diario, así como las superficies con las que más se tiene contacto disminuye las posibilidades de que el nuevo coronavirus se propague. Estas acciones en conjunto con el lavado profundo de manos y la jornada de sana distancia podrían ser las medidas que frenen el avance de la pandemia.
En una carta dirigida al editor de The New England Journal of Medicine, un grupo de investigadores afirmó, gracias a un experimento, que el COVID-19 puede permanecer en ciertas superficies hasta por un lapso de tres horas. Al rociar un aerosol -utilizado para simular las gotas generadas al estornudar o toser- sobre superficies de acero inoxidable y plástico, los científicos observaron que el coronavirus se mantenía en ellas por tres días, sin embargo, su carga menguaba conforme avanzaba el tiempo. En el cobre la vida del COVID-19 fue de tan sólo cuatro horas, mientras que en cartón sólo se mantuvo vivo por 24 h.
Con el fin de evitar la propagación del COVID-19 mediante superficies plásticas y de acero se recomienda primero limpiarlas, es decir, retirar la suciedad para reducir el número de gérmenes, y después desinfectarlas, para matar los patógenos que pudieran sobrevivir al primer paso.
Para la limpieza se recomienda hacer uso de agua y jabón, para el proceso de desinfección lo más adecuado sería emplear alcohol de 70 °. Además, se deben ventilar todos los espacios de manera cotidiana para mantener una buena calidad del aire al interior.
Después de limpiar y desinfectar las superficies con las que tengas más contacto (tablero del auto, lámparas, manijas, lentes, mesas, computadoras, agarraderas del transporte público), recuerda realizar el mismo proceso, pero en tus manos, siguiendo en todo momento las medidas de limpieza profunda emitidas por la Secretaría de Salud.