Han pasado 11 días desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) decretó la primera pandemia de este siglo. Hasta hace unas horas los números por el coronavirus sumaba 258 mil 419 contagios, 11 mil 277 muertes y 87 mil 377, personas recuperadas. Presentadas así, en frío, estas cifras son alarmantes, sin embargo, si las comparamos con las aproximadamente 100 mil muertes que diariamente se registran en todo el planeta por diversas causas, entenderemos que el panorama ante el coronavirus no es apocalíptico, pues en el mundo existen otras crisis que merecen y deberían llamar nuestra atención al igual que el COVID-19.
Crisis climática mundial
Esta pandemia por el COVID-19 ha dejado algo claro hasta el momento: todos podemos contagiarnos, pero ciertos grupos poblacionales son los que se encuentran en mayor riesgo. Esto no es así con el cambio climático, pues los cambios que se observan en los polos repercuten en toda la Tierra.
El aumento de la temperatura en todo el planeta es un fenómeno que se verifica desde hace décadas por diversas instituciones científicas y medioambientales. Este aumento se debe principalmente a las emisiones de carbono que se han vertido en la atmósfera desde el siglo XIX, pero que aumentaron de manera exponencial durante el XX. El problema que enfrentamos es incluso más grave que el de coronavirus, pues el aumento de las temperaturas intercontinentales originaria que miles de especies desaparecieran, el aumento en el nivel de los océanos, con la consiguiente desaparición de todas las zonas costeras conocidas, así como la liberación de un sinnúmero de virus, bacterias y organismos que durante siglos han estado encapsulados bajos los hielos polares.

El problema no es menor, pero las acciones que se ha tomado para mitigarlo si lo son, y deberían ser igual de enérgicas que las tomadas ante esta pandemia, pues de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, “las iniciativas demuestran que lograr el objetivo de [frenar en] 1,5° C [el aumento de la temperatura] requiere la movilización de la sociedad al completo -países, regiones, ciudades, empresas, inversores, organizaciones”.
Crisis migratorias
Aunque la migración ha acompañado al ser humano desde su aparición en la faz de la Tierra, el escenario para los migrantes durante estos últimos años se ha complicado. La reaparición de presidentes nacionalistas, así como el resurgimiento de grupos de extrema derecha ha complicado su de por sí precaria situación.
De acuerdo con Médicos sin Fronteras (MSF), estos campamentos fueron diseñados para albergar a 6 mil personas, actualmente, el número de refugiados que albergan es de más de 42 mil.
Aunque este no es el caso, la crisis humanitaria que vive la Unión Europea, y particularmente Grecia, por la llegada de cientos de miles de refugiados provenientes de Turquía ha colapsado los centros de migrantes que el gobierno griego con el respaldo de la UE había instalado para ellos.
De acuerdo con Médicos sin Fronteras (MSF), estos campamentos fueron diseñados para albergar a 6 mil personas, actualmente, el número de refugiados que albergan es de más de 42 mil. De estos, se estima que 14 mil son niños.
“Hombres, mujeres y niños viven en condiciones horribles en estos centros superpoblados, en constante temor y con un acceso muy básico a servicios como baños, duchas, electricidad”, afirmo a la BBC, Stephan Oberreit, jefe de misión de Médicos sin Fronteras en Grecia.
Aunque el grueso de los refugiados son sirios que huyen de la guerra civil, entre los inmigrantes también hay cientos de afganos, paquistaníes y africanos occidentales, de acuerdo a lo reportado por la BBC en un reportaje.
El conflicto entre migrantes y autoridades griegas se ha desatado luego de que miles de migrantes han buscado ingresar al país tras conocer que el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, señalara que su país permitiría que los cerca de 3,7 millones de refugiados sirios, que acoge su país ingresen a Europa. Ante esta presión, las autoridades griegas han tenido que disuadir a los refugiados que buscan salir de los campamentos con gases lacrimógenos.
La tensa situación, de trasfondo político, entre la UE y los gobiernos de Grecia y Turquía ha dejado a la deriva a decenas de miles de migrantes que verán empeorar su situación, ya que se ha confirmado un caso de coronavirus en uno de los campos de refugiados en Lesbos.
Crisis Latinoamericana por virus como el dengue y el sarampión
El conocimiento respecto a los virus no siempre lo es todo, así lo demuestra el repunte en el número de personas infectadas por dengue o el resurgimiento de casos de sarampión en países que habían eliminado esta amenaza.
En el primero de los casos, y de acuerdo con cifras de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el número de personas infectados entre 2018 y 2019 se multiplicó por seis. Simplemente, durante el primer mes de 2020 se contabilizaron 125 mil 514 casos.
De acuerdo con la BBC, Belice, Costa Rica, El Salvador, México y Nicaragua reportaron tres veces más casos que en el año previo. Mientras que otros lugares, como Brasil, Guatemala, Honduras y República Dominicana registraron entre siete a diez veces más casos de dengue que en 2018.
Aunque la tasa de mortalidad por el dengue es menor, como puede observarse en las cifras de 2019, pues de los tres millones 139 mil 335 casos reportados sólo mil 538 terminaron en muerte, el exponencial aumento de pacientes con esta enfermedad a causado alarma en todos los países de Latinoamérica, pues ahora no sólo se debe responder al dengue sino a la pandemia por COVID-19, algo que sus sistemas de salud tal vez no resistan.
Desde el 1 de enero de 2019 al 24 de enero de 2020 se notificaron 20.430 casos confirmados de sarampión, incluidas 19 defunciones, en 14 países y territorios de América.
Respectos a los brotes de sarampión que se han registrado, la emergencia no es menor, pues, aunque todos los casos, de acuerdo a una prueba molecular, por lo menos en México, proviene de o se originaron por un ciudadano canadiense, el número de contagios ha demostrado que las campañas de vacunación no han cubierto al ciento por ciento de la población, y que, de extenderse el número de contagios, un problema sanitario que se creía controlado podría desatar una epidemia.
Es más, aunque la inmunización de la población mundial a través de las vacunas es sin duda una de las intervenciones sanitarias y científicas más importantes del siglo XX, pues ha eliminado la viruela en todo el planeta, la poliomielitis en América del Norte y ha logrado que infecciones comunes como la difteria, el tétanos o el sarampión sean raras. Esto podría volver a cambiar en nuestra contra por la desinformación y el temor que han generado desde hace años las noticias falsas que han puesto a dudar a cientos de padres sobre el vacunar o no a sus hijos, ante probables, pero científica y medicamente irrelevantes reacciones alérgicas.
Desde el 1 de enero de 2019 al 24 de enero de 2020 se notificaron 20.430 casos confirmados de sarampión, incluidas 19 defunciones, en 14 países y territorios de América: Argentina (114 casos), Bahamas (3 casos), Brasil (18.073 casos, incluidas 15 defunciones), Canadá (113 casos), Chile (12 casos), Colombia (242 casos, incluida 1 defunción), Costa Rica (10 casos), Cuba (1 caso), Curazao (1 caso), los Estados Unidos de América (1.282 casos), México (20 casos), Perú (2 casos), Uruguay (9 casos) y la República Bolivariana de Venezuela (548 casos, incluidas 3 defunciones). Brasil contribuyó con 88% del total de los casos confirmados.