A pesar de que la Secretaría de Salud no recomienda el uso de túneles y arcos santizantes para prevenir la infección por SARS-CoV2, en Atizapán de Zaragoza, fueron colocadas estas estructuras cuya eficacia para realizar desinfecciones del virus referido no está comprobada aún.
El aerosol generado puede facilitar la diseminación del virus que pudiera encontrarse en la ropa, cabello o pertenencias de las personas que pasan por el túnel
El pasado ocho de abril, a pocos días de que comenzara la Jornada de Sana Distancia en todo el país, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud explicó que en estos túneles cabe una persona y que, al interior de ellos, hay una suerte de aspersores que rocían un aerosol con una sustancia desinfectante, pero la concentración de este podría ser insuficiente para inactivar el virus.
López-Gatell también dijo que estos túneles están diseñados para procesos de sanitización controlados y que, en condiciones ideales, las personas que pasan por ellos cuentan con una protección para las vías respiratorias y ojos porque la sustancia desinfectante pude provocar irritación. Además, el aerosol generado puede facilitar la diseminación del virus que pudiera encontrarse en la ropa, cabello o pertenencias de las personas que pasan por el túnel y “si suponemos que hay una persona que tiene covid y que su vía respiratoria está sacando virus, lo que va a ocurrir es que conforme la persona respira, esas partículas de virus se van a estar movilizando”.

Mediante un comunicado, la Secretaría de Salud informó que los túneles podrían generar una falsa sensación de seguridad en las personas, lo que a su vez podría derivar en descuidos de las medidas básicas de prevención, como lavado frecuente de manos, uso de etiqueta respiratoria y el mantener la sana distancia, por lo cual desalentó el uso de estas tecnologías.