Al menos 30 empleados mexiquenses han sido despedidos y 100 más han recibido un acta administrativa por no seguir los protocolos de higiene al interior de sus plantas de trabajo, los cuales se han implementado para evitar la propagación de los casos de covid-19.
Imelda Meza Parrilla, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación en el Estado de México, informó que las actas administrativas comenzaron a levantarse desde el inicio de la contingencia sanitaria, “cada empresa comenzó a registrar más del cinco por ciento aproximadamente conforme ha pasado el tiempo han disminuido porque al principio la gente no lo tomaba muy en serio esto”.
“De repente ya abrazaban a una persona, o chocaban las manos, se saludaban de beso»
La titular de esta Cámara detalló que actualmente están invirtiendo un 10 por ciento más del costo de la nómina en insumos de seguridad para el personal, por lo que diariamente los trabajadores reciben kit de higiene.
“De repente ya abrazaban a una persona, o chocaban las manos, se saludaban de beso. Por eso en algunos casos, sobre todo de reincidencia, se tuvo que tomar la medida [despidos], fue así como tomaron conciencia y entendieron que era una situación compleja”.
Las actas administrativas se generaron después de que los patrones observaron el comportamiento de los trabajadores a través de las cámaras de videovigilancia, que detectaron que no usaban el cubrebocas, caretas y guantes.

“Por medio de las cámaras podíamos ver de alguna manera detectar a la gente que no estaba cuidándose ni cuidando a los demás, y en algunos casos sí tuvimos que pedir el despido porque hubo gente que con frecuencia lo tomaba a broma”.
Meza Parrilla comentó que los casos positivos entre los empleados sucedieron porque los empleados se contagiaron fuera de la empresa. Al respecto expresó que han detectado que, al salir, los trabajadores se retiran los cubrebocas o careta para dirigirse a puestos ambulantes para consumir algún alimento.
“Ese es nuestro gran problema en las empresas: están invirtiendo mucho dinero en proteger a sus colaboradores, en oxímetros, termómetros, en áreas específicas, personal específico para cuidarlos. Pero al salir es el problema del transporte, donde solo dos personas de cada 10 personas que están abordo usan cubrebocas, o el puesto ambulante donde van y comen”.