Toluca, México; 11 de noviembre de 2019. Jeanine Áñez, vicepresidenta de la Cámara de Senadores de Boliva asumirá la presidencia de esta nación andina, según lo comunicó ella misma a la cadena Unitel. Este anuncio se dio luego de que Álvaro García, Adriana Salvatierra y Víctor Borda, quienes seguirían en la línea de sucesión presidencial, renunciaron a sus cargos tras la dimisión del ex mandatario Evo Morales.
El presidente Evo Morales renunció este domingo. Foto Especial
El artículo 170 de la Carta Magna de Bolivia establece que, ante estas situaciones -ausencia del presidente-, se deben convocar a nuevas elecciones en un plazo máximo de noventa días. Sin embargo, cuando a Añéz se le cuestionó acerca de un llamado a convocar a nuevas elecciones, contestó que esto se haría siempre y cuando “las cosas se dan […], pero si se busca otra vía, lo que quiero es lo mejor para el país”.
Mientras tanto, Áñez esperará que las renuncias lleguen a la Asamblea y que sean puestas a consideración para que, a partir de eso, se realice la sucesión presidencial, según lo estipulado en la Constitución boliviana.
Dimisión de Morales
El pasado 10 de noviembre, horas después de haber convocado a una segunda ronda electoral, Evo Morales anunció su dimisión presidencial: “Ha habido un golpe de Estado cívico, político y policial”, fue la declaración del ex mandatario en medio de protestas de la población boliviana ¡ que dejaron por lo menos tres muertos.
Ese mismo domingo, luego de que se publicaran los hallazgos de la auditoría realizada por la Organización de Estados Americanos, el general Williams Kaliman solicitó “al presidente del Estado que renuncie a su mandato presidencial permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad, por el bien de nuestra Bolivia”.
Vladimir Yuri Calderón, quien hasta este lunes fuera el Comandante General de la Policía boliviana, suscribió la demanda del general: “nos sumamos al pedido del pueblo boliviano de sugerir al presidente Evo Morales que presente su renuncia para pacificar al pueblo de Bolivia”.
También renunciaron los funcionarios que pudieron haberlo sucedido: Álvaro García Linera, vicepresidente; Adriana Salvatierra, presidenta del Senado boliviano y Víctor Borda, titular de la Cámara de Diputados: “estamos renunciando con el vicepresidente para que mis hermanos […] no sigan siendo pateados. No queremos que haya enfrentamientos”, expresó Evo Morales.
En las calles
Tras la jornada electoral del pasado 20 de ocubre, el Tribunal Supremo Electoral otorgó el 46.5 por ciento de los votos a Evo Morales y el 37.07 para su opositor Carlos Mesa. La diferencia entre un candidato y otro era de 10 puntos, según el conteo del 95.63 por ciento de los votos. Ese día, Mesa señaló que hubo fraude en las elecciones.
Desde entonces, en Bolivia se han suscitado protestas que han terminado con la vida de tres personas (Limbert Guzmán, Mario Salvatierra y Marcelo Terrazas), y que ha dejado a 426 bolivianos heridos, según datos de la Defensoría del Pueblo de Bolivia. Incendios, confrontaciones entre civiles y los cuerpos de seguridad pública, quema de algunos edificios de los tribunales electorales.
A raíz de la dimisión de Evo Morales, así como de otros funcionarios bolivianos, en las calles de ese país andino continúan las manifestaciones. En La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, El Alto se han registrado enfrentamientos entre partidarios del Movimiento al Socialismo (MAS), sin que hasta el momento haya reportes de gente herida