El cáncer infantil representa el cinco por ciento de todos los tumores malignos y cada año se incorporan entre 175,000 y 250,000 casos nuevos, siendo la tasa de incidencia mayor entre los cuatro y nueve años de edad de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Con ese motivo, se conmemora el Día Internacional del Cáncer Infantil.
Esta enfermedad representa en México la principal causa de muerte de los infantes de entre 5 y 14 años de edad, cobrando más de 2,000 vidas cada año. La leucemia representa aproximadamente una tercera parte de todos los cánceres infantiles. Los otros tumores malignos más comunes son los linfomas y los tumores del sistema nervioso central.
Existen varios tipos que se dan casi exclusivamente en los niños, como los neuroblastomas, los nefroblastomas, los meduloblastomas y los retinoblastomas. En cambio, el cáncer de mama, el cáncer de pulmón, el cáncer de colon y el cáncer anorrectal, son extremadamente raros en los niños.
Cuando los infantes reciben un tratamiento específico para el tratamiento pueden ser atendidos de distintas formas dependiendo del tipo de cáncer.
Cirugía (operar al niño): extraerle células cancerosas o tumores.
Radioterapia: uso de energía radiante para matar células cancerosas.
Quimioterapia: uso de medicamentos para matar células cancerosas.
Trasplante de médula ósea (o de células madre): introducir células sanas en el torrente sanguíneo para que se puedan fabricar nuevas células sanguíneas, de médula ósea y del sistema inmunitario que estén sanas.
Los médicos pueden usar uno o más de estos tratamientos en un niño con cáncer. El tipo de tratamiento necesario dependerá de la edad del niño, el tipo de cáncer y lo grave que sea el padecimiento