Ciudad de México.- Alfredo Del Mazo Maza nació en Toluca. Hijo y nieto de ex gobernadores mexiquenses, deja atrás el silencio y mesura para decir que se encuentra listo para servir al Estado de México.
El diputado federal, es uno de los políticos priístas que más se ha mencionado para obtener la candidatura del PRI para la elección del 2017 y, ahora, tras la conformación del Consejo Político Nacional del tricolor, habló con el periódico El Financiero, para exponer su carta principal: haber entregado siempre buenas cuentas en los encargos que ha tenido y que, por ello, su interés natural le lleva a pensar en gobernar a la entidad mexiquense.
Aunque colocado en primer lugar de diversas encuestas electorales como aspirante a candidato a gobernador por el PRI, Del Mazo Maza – nacido en Toluca, hijo de Alfredo del Mazo González, gobernador del estado entre 1981 y 1986, y nieto de Alfredo del Mazo Vélez, gobernador también mexiquense de 1945 a 1961 – en la entrevista señala que la opinión del presidente Enrique Peña Nieto “será de gran relevancia” al momento de determinar al candidato.
“Por supuesto que el presidente Peña Nieto no estará ajeno a la decisión del candidato y que su opinión será de gran relevancia”.
Indicó que espera a que su partido en el estado defina el método de elección del candidato a gobernador, pero que éste sea “un proceso de unidad para salir fortalecidos”.
Incluso, cuestionado sobre los problemas que implicarían para el PRI una alianza PAN-PRD, dijo que los priístas no deben distraerse en lo que haga la oposición. “Yo creo que el PRI debe entender que estamos viviendo nuevos tiempos, en los que se requieren nuevas ideas y nuevas formas de acercarse a la gente (…) y el PRI debe hacer mucho en ese sentido, para lograr entusiasmar”.
Además duda que pudiera el tricolor perder la elección presidencial, para lo cual el PRI puede generar cercanía y confiabilidad de la población.
Con respecto a la inseguridad en la entidad, expuso que ese es el reto principal que se tiene. En este punto, desglosó que aún y cuando “se ha hecho un trabajo importante”, se debe admitir que no es suficiente, que hay mucho por hacer en la prevención del delito, generar empleos, oportunidades a los jóvenes, espacios recreativos, fomentar los valores y una convivencia sana.