No mejora la calidad del aire aun con pocos autos en las calles

Algunos especialistas consideran que la mala calidad del aire podría estar asociada con complicaciones en los pacientes con COVID-19
29 marzo, 2020

Durante la primera semana de la Jornada de Sana Distancia persistió la mala calidad del aire en el Valle de Toluca, factor que de acuerdo con ciertos especialistas podría agravar el estado de salud de los pacientes con COVID-19, aunque aún faltan más estudios para respaldar esta teoría.

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El 27 de marzo, el nivel de las partículas menores a 10 y a 2.5 micras (emitidas por vehículos de diésel, por la quema de residuos y cultivos, así como por las plantas generadoras de energía eléctrica a través de carbón) alcanzó un máximo de 116 y 124 puntos, respectivamente, de acuerdo con datos de la estación de monitoreo ubicada en San Mateo Atenco.

Únicamente el 24 de marzo, el reporte vespertino de la Red Automática de Monitoreo Atmosférico (RAMA) indicó que la calidad del aire era regular en la estación ubicada en Xonacatlán: los índices de las principales partículas contaminantes se ubicaron en los 95 puntos (PM2.5) y 98 (PM10).

Hay que mencionar que este periodo de emergencia por COVID-19 se cruza, en México, con la temporada de ozono, etapa que abarca de febrero a junio y se caracteriza por contar con los niveles más altos de este gas, respecto a los que se registran en el lapso que va de julio a enero, debido a la escasez de vientos, a la baja humedad y a la intensa radiación solar que favorecen la permanencia del ozono en la atmósfera.  

Este gas, cuyo nivel máximo en el Valle de Toluca ha sido de 59 puntos, es decir, un estándar regular, impacta de diversas maneras a la salud: puede provocar una simple irritación del sistema respiratorio o hasta mermas importantes de la función pulmonar.

La población infantil, los adultos mayores y las personas con padecimientos respiratorios son las más susceptibles a las altas concentraciones de ozono, cantidades que también afectan a ciertas especies vegetales, pues interfieren en su crecimiento, dañan algunas de sus hojas, entorpece su capacidad para almacenar nutrientes e incrementan su vulnerabilidad ante ciertos insectos.

Que no se te olvide: Promesas para combatir
la contaminación en Toluca

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