Este lunes iniciaron en Estados Unidos las pruebas de la primera vacuna contra el COVID-19 en humanos. Los ensayos terminarán en al menos seis meses y la producción de la vacuna podría empezar de forma masiva hasta dentro de un año y medio, de acuerdo con información de la BBC.
El grupo de prueba está conformado por 45 voluntarios sanos, quienes recibirán dos inyecciones con un periodo de 28 días entre dosis, en el centro de investigación que la organización Kaiser Permenente tiene en Seattle.
La vacuna no puede infectar a los pacientes ya que no contiene el virus en sí, sino una copia de su código genético. Los científicos han dicho que en esta carrera contra este nuevo coronavirus han tenido que omitir un paso: esperar a que la vacuna sea capaz de provocar una respuesta inmune en animales.
Aunque científicos de todo el mundo se han volcado a desarrollar vacuna contra el COVID-19, EE.UU. es el primer país en confirmar que las pruebas de ésta ya se realizan en humanos. Aunque como se mencionó, los científicos que la han desarrollado saltaron un paso en su desarrollo, la empresa detrás de la investigación, Moderna Therapeutics, ha asegurado que la vacuna fue desarrollada usando tecnología preexistente y un estandar muy alto, por lo que las pruebas en humanos son seguras y los resultados podrían demostrar que la vacuna es capaz de ayudar al cuerpo humano a desarrollar anticuerpos para combatir la infeccion real.