No es por aguafiestas, pero hay que ser muy cándido para esperar que el simple relevo de algunas personas en la alta burocracia mejorará por sí mismo la calidad de la administración pública, la gestión de gobierno y la gobernanza. No, no es así de simple. Le quedan 3 años al delmacismo, ya tiene certeza en los nombres, pero ahora le falta tiempo y, parece, claridad en el programa.
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El nuevo secretario de Seguridad es un enigma. No tiene otra alternativa que continuar lo que inició Maribel Cervantes, quien tuvo que irse no por incapaz o deshonesta, sino por sus nexos pasados con Genaro García Luna. Rodrigo Martínez-Celis es de un perfil totalmente distinto, no es policía de carrera y su experiencia está más en el área de inteligencia. Tendrá solo 36 meses para intentar mejorar las cosas, es más que complicado.
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Quienes entienden cómo funcionan los mecanismos de poder han definido así el relevo de Ernesto Nemer por Alejandro Ozuna: es claro, el secretario General de Gobierno seguirá siendo Elías Rescala. Parece sarcasmo, pero no es así.
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Nunca nadie había ocupado en dos periodos distintos la Secretaría General de Gobierno, Ernesto Nemer lo ha logrado. No hay duda de que Alfredo Del Mazo le tiene fe. Fue su coordinador de campaña y casi pierde, ahora lo trae como su segundo para enfrentar dos procesos electorales complicadísimos. La regla de oro de la General de Gobierno es que nunca el 2 ha sido 1. Nemer viene a labores de sacrificio.
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El rector de la UAEM en el Conversatorio AD de este día. Oportunidad para hablar en libertad con Alfredo Barrera. En vivo, en directo y con participación abierta. Como siempre a las 6 en punto. Ya saben dónde, allí nos vemos.