El Hospital Materno Infantil en Reynosa, Tamaulipas, se inundó tras las fuertes lluvias de la tormenta tropical «Hanna», por lo que el personal médico tuvo que evacuar a los pacientes internados, especialmente a los recién nacidos que se encontraban en el área de cuneros e incubadoras.
Aunque intentaron evitar con costales que el agua entrara, el hospital –ubicado en la carretera Reynosa-Monterrey– se inundó empezando por las áreas de consulta externa y laboratorio; posteriormente, urgencias, consultorios y cuartos.
No existe un reporte de lesiones o pérdidas humanas tras estos hechos de los que ya, según la directora del Hospital Materno Infantil, Mirna Cantú, la subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud del Gobierno del Estado evalúa los daños.
Asimismo, alrededor de 40 colonias resultaron inundadas, sin servicio de energía eléctrica ni agua potable, además del desalojo a albergues de familias afectadas.