El cisma en el Partido de la Revolución Democrática (PRD) se agudiza y, ante la insistencia de la dirigencia nacional de imponer a Juan Zepeda Hernández como candidato a la gubernatura, la corriente Nueva Izquierda (NI), amaga con buscar un sendero distinto, que tenga como principios la lucha contra la corrupción y la impunidad.
Tras una reunión privada de varias horas, el precandidato Javier Salinas Narváez dijo que se resolvió no apoyar “a un candidato producto de la imposición y la ilegalidad”, además de que los liderazgos de dicha corriente resolvieron que si la dirigencia nacional del PRD, encabezada por Alejandra Barrales Magdaleno, insiste en mantener su postura ilegal, se tendrá que caminar por un sendero distinto, que tenga como principios la lucha contra la corrupción y la impunidad.
“Si el PRD se empeña en negar sus propios principios, tendremos que buscar mejores alternativas de lucha. Seguiremos adelante con el PRD, después del PRD o más allá del PRD”, subrayó el precandidato.
Indicó que consultará a quienes le apoyaron en esta etapa para tomar una decisión final y lamento que este 5 de marzo los militantes, en lugar de participar en una fiesta democrática eligiendo a su candidato a la gubernatura, analicen salidas y alternativas para contrarrestar el “dedazo” que va en favor de Juan Zepeda.
“Éramos el único partido que tendría una elección interna, del que saldría un candidato fuerte y legítimo, capaz de enfrentar el enorme reto de la elección constitucional de junio próximo y, en lugar de eso, Alejandra Barrales, en complicidad con Héctor Bautista y la corriente ADN, decidieron sustituirlo por una encuesta que no dirá nada cierto, porque llevamos años mirando encuestas electorales amañadas, fallidas, erráticas y falsas, para que su títere Juan Zepeda no quede en el ridículo”, señaló.
“Es un auténtico despojo. Las razones que expuso Barrales para cancelar el proceso interno, a tres días de la elección, fueron infantiles: dijeron que no podían tener listas las boletas para hoy domingo cuando tuvieron cinco semanas para imprimirlas. Las verdaderas razones están a la vista: se preparaba un albazo para hacer candidato a Juan Zepeda, porque es el rival más débil que puede enfrentar el PRI; ellos quieren una candidatura a modo, cómoda, de relleno, que no estorbe a los intereses de Alfredo del Mazo. No quieren un candidato opositor, sino un palero que haga el trabajo sucio y, como los boxeadores en las peleas arregladas, se tire a la lona en el segundo round”, concluyó Javier Salinas, precandidato del PRD a la gubernatura del Estado de México.