Las campañas en el Estado de México, se mantienen en el mismo tono con que iniciaron: descalificaciones del contrario y aseveraciones de que el de la voz es la mejor opción para gobernar.
En el entramado que representa una entidad con graves problemas en todos los órdenes, con marcadas carencias y la abulia de sus autoridades, los candidatos no han logrado aterrizar pronunciamientos que permitan ver de qué están hechos, porque, más allá del bagaje de conocimientos que presuman, lo que se precisa es de políticos que entiendan a lo que van si llegan a gobernar.
A cinco semanas de los comicios, lo que se aprecia es la facundia de los aspirantes y el que mantengan un periplo verbal que muestra sus limitaciones.
En Ixtapaluca, la candidata del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Delfina Gómez Álvarez, ofreció apoyos para las mujeres, de las cuales – dijo – una de cada 4 es jefa de familia y aderezó que el 56% de la población carece de seguridad social. En este municipio, considerado el segundo más inseguro del Estado de México, la abanderada morenista refirió que el 2016 se registraron 6 feminicidios.
El candidato por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Juan Manuel Zepeda Hernández, en visita a Zumpango, retomo su discurso con tonos populistas, al comprometerse a que, en caso de ganar la elección el 4 de junio, se acabarán los pisos de tierra en la entidad mexiquense.
Por su parte la candidata del Partido Acción Nacional (PAN) Josefina Eugenia Vázquez Mota, en Villa Victoria, insistió en que creará empleos, un millón por cada localidad y con la bandera que maneja desde hace un par de semanas, remarcó: “Cada comunidad será una fábrica de empleo”.
Por lo que respecta al abanderado por la coalición PRI-PVEM-PANAL-PES, Alfredo del Mazo Maza, en San Felipe del Progreso, uno de los municipios que acusan mayores rezagos en la entidad, anunció la construcción del hospital de la mujer y se comprometió a impulsar el programa de becas para niños y jóvenes mexiquenses.
En el ínter, las descalificaciones se centraron sobre todo en la candidata de Morena, Delfina Gómez Álvarez, a quien el PAN acusó penalmente ante la Fepade por el asunto de los descuentos nominales a los trabajadores de Texcoco cuando fue alcaldesa, y señalamientos mediáticos por parte del PRD en el sentido de que debe ser procesada penalmente y encarcelada.
Los elementos discursivos no varían, aunque la guerra sucia se intensifica y tienen como objetivo a la puntera; los encuadres de mantienen como al principio de las campañas. En resumen, se apuesta a generar empatía con propuestas que se manejan con ligereza, sin ahondar en la forma en que podrán aterrizarlas.