Seguritech inició sus acciones como compañía que vendía alarmas vecinales y botones de pánico. Era 1996 y, tras 21 años de existencia, se ha constituido en una empresa de seguridad, en un emporio nacional de telecomunicaciones, aeronáutica, defensa y construcción.
Su fundador es Ariel Picker, y está asociado con Gonzalo Miguel Adalid Mier, General retirado que trabajó en áreas de seguridad pública, quien murió en 2013, y Alicia Rebolledo Terrazas, Notaria Pública en Veracruz.
La empresa creció bajo el auspicio del entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto y, como su campo de acción es la seguridad, evita que sus contratos sean públicos.
Una investigación realizada por la revista Proceso, arrojó que David Korenfeld Federman, ex director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), fue quien impulsó a Picker a diversificar sus negocios al entregarle contratos hidráulicos, pero su ascenso tuvo en Eruviel Ávila el volumen más importante de contratos, en función de montos.
Las cámaras de videovigilancia, jugoso negocio
Uno de los renglones más criticados de la actual administración mexiquense, es el de la seguridad, por lo que, para hacer frente a los reclamos, el gobierno de Eruviel Ávila Villegas destinó, en el 2013, la cantidad de 6 mil 376 millones 773 mil 27 pesos para la instalación de 10 mil cámaras de videovigilancia, es decir, un costo unitario de 637 mil 600 pesos. Cinco meses después ese contrato, creció en más de 300 millones de pesos sin que se explicaran las causas de esta reasignación de recursos.
El sistema no cumplió con lo que se esperaba y, lo peor de todo, es que el contrato vence este 2017, por lo que Seguritech desinstalará sus equipos y se los llevará a sus bodegas, dado que son rentados.
La administración de Eruviel Ávila justificó la adjudicación directa bajo el argumento de que se podría comprometer información de seguridad pública y estratégica acerca de la configuración de las cámaras.