La dirigente nacional del PRD, Alejandra Barrales, afirmó que en la elección para elegir el candidato al gobierno del Estado de México se hará de forma democrática
Informó que todavía tienen hasta la siguiente semana para definir quién será el candidato y será hasta esa fecha cuando se tome una decisión.
El convenio para postular un solo precandidato, derivaría no sólo en tener un abanderado, sino un presidente del partido, pues pesar de que muchos dan por descontado que Eduardo Neri ya declinó a favor de Javier Salinas Narváez para qué este sea el precandidato a la gubernatura, ello no es del todo cierto.
Si bien se ofreció una conferencia de prensa conjunta, en la que ambos señalaron que se avanza en un acuerdo para hacer frente al precandidato de Alternativa Democrática Nacional (ADN), Juan Zepeda Hernández, se están ponderando las alternativas.
Salinas Narváez explicó que la intención es que se conjunte un grupo fuerte que haga frente a ADN que, sostuvo, tiene secuestrado al PRD en el Estado de México.
En este sentido, dijo que la intención es lograr que haya un candidato de unidad, y, por consiguiente, el otro encabece los trabajos para renovar la dirigencia estatal y que se convierta en el próximo presidente del partido.
Precisó que con el acuerdo no solo se está pensando en la elección para gobernador, sino en la elección por la que se renovará el partido.
A pregunta expresa, señaló que se abren las posibilidades para que él sea el abanderado y a Neri se le impulse para ser el próximo presidente estatal del partido del sol azteca.
“Son cuestiones que estamos definiendo; estamos estructurando las alternativas de modo que ello sea factible y, sobre todo, lo que buscamos es que en el PRD se pueda ofertar un candidato con capacidad no solo para hacer frente a una contienda, sino para rescatar al partido del marasmo en que se encuentra”, puntualizó.
Cabe mencionar que también se han empezado a colectar información, evidencias y estrategias jurídicas para impugnar a Zepeda Hernández por el presunto rebase de los topes de campaña con la colocación de mil espectaculares – cuya contratación unitaria se estima en 30 mil pesos – durante 3 momentos diferentes, así como la distribución de un millón de relojes, sin contar las ofertas de una despensa anterior y otra posterior a la elección para recabar votos.