Ante la cercanía de las elecciones, obreros mexiquenses ya están listos para la alternancia, pues tienen el grado de madurez suficiente para seguir trabajando por los objetivos superiores de la sociedad, sin importar qué siglas sean las que gobiernen, aseguró el presidente del Comité Ejecutivo Nacional de la Confederación de la Unidad Nacional Obrera (UNO), Francisco García Romero.
Los obreros, en este momento, se encuentran molestos y decepcionados de quienes buscan hoy la gubernatura del Estado de México, así lo dio a conocer el dirigente sindical de más de 75 mil obreros en la entidad mexiquense.
Señaló que ninguno ha sido capaz de acercarse a ese importante sector de la sociedad y mucho menos plantear directamente cuáles son sus propuestas de solución a los principales problemas que vive el sector: inseguridad en el transporte, salarios insuficientes, desempleo creciente y bajísimo nivel de ingresos.
En entrevista para la agencia MVT, Francisco García Romero detalló que existe más conciencia y mayor certeza en las decisiones debido al acercamiento y orientación con la clase obrera, por lo que esa conciencia hará que salgan a votar el próximo 4 de junio.
Abundó que la molestia de los obreros es debido a que siempre se habla que tenemos en México gente preparada, y decimos, bueno, a dónde está esa gente que debiera estar involucrada en esta lucha electoral; sin embargo, solamente ven gente reclamando todas aquellas acciones incorrectas que hicieron en el ejercicio del desempeño público.
Detalló que como militante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), desde hace más de cinco décadas, seguirá respaldando con su voto a ese instituto político, pero advirtió que hacia la base trabajadora lo único que los dirigentes han hecho es emprender una campaña para que los obreros cumplan con su obligación cívica de sufragar.
El secretario general de la UNO afirmó que los obreros deben unirse con la persona que tenga el mejor proyecto de gobernabilidad para el Estado de México, para que se refuerce una alianza mayoritariamente positiva, que obligue al gobernante en turno a cumplir con el proyecto que presentó en campaña y con ello atender las demandas de la ciudadanía.