Hacer ofertas es una costumbre perniciosa de partidos y candidatos, quienes buscan, con promesas inasequibles, lograr el apoyo popular, apostando a que la sociedad no tiene memoria y olvida todo.
Por eso vemos hoy a candidatos prometiendo lo mismo la conformación de “un estado rosa”, que construir 40 universidades y otro más que afirma que no edificará 40, sino 50 prepas y 10 campus universitarios… en dos años.
Son, sin duda, proyectos oníricos de candidatos que comprenden a la perfección los resquicios por los cuales soltar sus palabras, que ven en las promesas callejeras de campaña la oportunidad para captar la atención y crecer en el ánimo del electorado que escucha, de viva voz del aspirante, que tendrán obras y acciones a cambio de su voto, muchas de las cuales no siempre son factibles, ya sea por cuestiones técnicas o por razones económicas.
El candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Juan Manuel Zepeda Hernández, entró al ofrecimiento educativo con la presteza de un demagogo y dijo que, de ganar las elecciones el próximo 4 de junio, creará 50 escuelas de Nivel Medio Superior y 10 campus universitarios en los primeros dos años de su administración.
En la gira proselitista que hizo por Atizapán de Zaragoza, señaló que la pretensión es ampliar la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) y vincularla con el gobierno local para desarrollar planes y estudios en materia de educación y desarrollo estatal, mediante un proyecto al que denominó “Cero Rechazados”, que se materializaría mediante “un ahorro en el gasto del Estado de México”.
La primera propuesta en este sentido, partió de la abanderada de Morena, Delfina Gómez Álvarez, quien se comprometió a crear 40 universidades, para lo cual adoptaría el esquema que su partido hizo en la Ciudad de México, que anunció en 2015 la creación de las primeras ocho Escuelas Superiores Morena con una inversión de 120 millones de pesos para su creación.
Si se multiplica tal cifra por las 40 universidades prometidas, la inversión sería de 4 mil 800 millones de pesos, sin contemplar los costos de mantenimiento para su operación.
La pretensión de Zepeda Hernández, implicaría, para conformar las escuelas de Nivel Medio Superior, una erogación de 6 mil millones de pesos, sin contar los campus, que por su naturaleza requieren de mayor inversión.
En forma llana, el aspirante señaló que “en el Estado de México se quedan fuera cada año 71 mil jóvenes, tendríamos suficientes lugares. Esto no es gasto, es invertirle al desarrollo”.
Sin embargo, las propuestas rayan en lo irrealizable si se toma en cuenta que, para la Universidad Autónoma del Estado de México, construir un plantel implica un tiempo razonable para el proyecto y más aún para su concreción, sin tomar en cuenta el monto de los recursos.
Las propuestas de campaña de los candidatos, en general, dejan de lado la forma en que se podrían aterrizar, los recursos que se deben aplicar, además de que revelan un desconocimiento de las necesidades de los mexiquenses.