Seis años fueron suficientes para que Enrique Peña Nieto dejara endeudado al Estado de México. Con él, la deuda pública creció 3 mil 245 millones de pesos, pero además por 7 obras inauguradas –con bombo y platillo- durante su administración y edificadas bajo la modalidad Proyectos de Prestación de Servicios (PPS), los contribuyentes mexiquenses tendrán que pagar durante al menos dos décadas, mil 740 millones de pesos por año.
Se trata de los hospitales regionales de Toluca y Tlalnepantla, así como el de alta especialidad en Zumpango; el Centro Cultural de Oriente; la ampliación y modernización de la avenida Las Torres; el Puente James Watt y el mantenimiento de algunas carreteras mexiquenses.
Pero a quien le va de maravilla con esas obras fiadas y caras inauguradas por Peña Nieto es a los concesionarios, que al término del contrato habrán -al menos- triplicado su inversión.
Sólo la operación, ampliación, modernización y conservación de la avenida Las Torres, en la capital mexiquense, les cuesta cada año a los mexiquenses 257 millones de pesos. Así lo dio a conocer el gobierno estatal en la solicitud de información 00103/SINF/IP/2017 que entregó a este diario.
De acuerdo con el documento, al término de los 25 años que dura la concesión, el gobierno mexiquense le habrá pagado a Prodemex (Promotora y Desarrolladora Mexicana), propiedad de Olegario Vázquez Raña, 6 mil 42 millones de pesos, tres veces más de lo que costó la obra, que al principio fue proyectada en mil 200 millones de pesos.
Esto representa que cada metro de esa carretera –que ya operaba desde hace varios años- les habrá costado a los mexiquenses 241 mil 680 pesos al término de la concesión.
Obra que en su momento fue considerada como uno de los proyectos más ambiciosos de la administración de Enrique Peña Nieto, pues el diseño prometía enlazar cinco municipios y cruzar la ciudad en menos de quince minutos gracias a la construcción de cuatro pasos a desnivel en los puntos más conflictivos y dos grandes distribuidores viales en cada uno de los extremos.
Pero la realidad es que esa obra no logró solucionar los problemas de tráfico; prueba de ello es que se tuvieron que construir dos distribuidores viales sobre esa avenida. Uno en la calle 5 de mayo y Diaz Mirón, el cual tuvo una inversión de 260 millones de pesos; y el distribuidor vial “Lic. Ignacio Pichardo Pagaza”, que consta de dos puentes vehiculares de mil 760 metros de largo, que se construyeron arriba de la avenida las Torres, y donde se invirtieron 307 millones de pesos.
En general, a la familia Vázquez Raña nunca le ha ido mal en el Estado de México; la línea editorial entreguista y sus buenas relaciones con el gobernador en turno le han valido para la obtención de grandes contratos publicitarios, lo mismo para El Sol de Toluca, La Extra del Sol, la Prensa y hasta el diario deportivo Esto; y también para la asignación de grandes obras como la citada ampliación de las Torres, la construcción del puente James Watt en el municipio de Cuautitlán Izcalli y el mantenimiento de algunas carreteras mexiquenses, todos vía PPS.