Toluca, Estado de México; 6 de octubre de 2019. Todas la canciones tienen algo detrás; las rolas de Pedro Sandoval no son la excepción: en primer lugar reflejan el trabajo ininterrumpido de muchos años, la disciplina, las influencias, su aprendizaje de literatura y música y, en su último proyecto musical, una beca del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA).
Una idea de muchos años -pensada desde tiempo antes- fue ganadora de el estímulo del programa 2017-2018, del cual se han desprendido varios productos que hoy, en su nueva vertiente, se presentan junto a una lectura dramatizada de nominada “Cuentan los que saben.”
El proyecto y su ejecución
Aunque Pedro Sandoval tiene ya una larga trayectoria, agradece del PECDA el estimulo económico, como aliciente, pero defiende especialmente la disciplina que genera el programa: las entregas obligan al creador a trabajar de manera sistemática y cumplir con un cronograma propuesto por él mismo.
Nuevo material discográfico de Pedro Sandoval
Pedro, quien también ha formado parte de los grupos Gatos de Azotea y Los Mareados, llevó a cabo una cercamiento a personajes específicos y realizó entrevistas a conocidos, recomendados, recién conocidos que le contaron a Pedro su historia, conocer su vida y de ahí componer canciones, así conoció la historia de Benito, un mecánico, el trabajo de los graniceros, artesanos de la pirotecnia, músicos… personajes de a pie que tienen algo qué decir.
Hasta ahora, los productos del proyecto –y por encima del proyecto– son las entrevistas, un disco y el espectáculo que presenta con Voces y ritmos que es una lectura dramatizada de las entrevistas intercalada con las canciones de Pedro en la que la vocación actoral de Adalberto Téllez y Edna Tovar ofrecen un contexto que, luego, será resumido en la canción que interpreta Pedro.
Pedro Sandoval presentó su nuevo material Cuentan los que saben
“Cuentan los que saben" es, innegablemente, un emotivo espectáculo que reúne las aptitudes de los participantes, el trabajo previo y la disposición del espectador quien no tiene más opción que involucrarse en las historias y en la interpretación de la rola.
Para la producción del disco -un disco compacto hecho derecho, muy a la vieja escuela dice Pedro Sandoval- se realizó un trabajo conjunto con Abraham Yacamán, en las percusiones; Panchito Tejeda, en la guitarra y Rafael Figueroa en el bajo, ellos son los músicos que, normalmente, acompañan a Pedro y acompañaron también este proyecto.
También hubo un proceso de taller con otros cantautores: “un golpe al ego muy chido”, reconoce Pedro, en el que participaron Paco Barrios “El Mastuerzo”, Roberto González, Carlos Arellano, Arturo Muñoz “Carcará” y Omar Camino. Asimismo, en el disco se incluyen algunos fragmentos de entrevistas, un paisaje sonoro de Jaime Yakaman, Krishna cantando, la voz de la poeta Flor Cecilia Reyes, recursos que trataron de integrarse mesuradamente en el estudio del Landó, donde Pedro pudo meter las manos en la mezcla y hacer un disco a su gusto.
La Secretaría de Cultura y los festivales
Una de las alternativas de participación para los roleros han sido los festivales culturales, al respecto, Pedro recuerda los que se organizaban en el Centro Cultural Mexiquense y que eran una maravilla, dice, que ya no se hacen; el Quimera ha perdido fuerza, se hace por salir del paso y ya no hay vocación por hacer un festival digno, además de que ha tenido experiencias ingratas como artistas de casa.
La transición de Instituto Mexiquense de Cultura a Secretaría de Cultura y Deporte ha sido, dice Pedro, lo peor que pudo pasar; considera que los puestos culturales son premios o castigos políticos y cuando sucedió el cambió quienes llegaron no tenía una idea de la cultura y las artes, a lo que se agregó el cambio burocrático.
Pedro, dice que hace mucho no se ha acerca a la Secretaría porque ha tenido experiencias devastadoras, pesadillas burocráticas que “no le desea ni a su peor enemigo.”
Pedro Sandoval ya está en Spotify
En redes, Pedro promueve sus rolas para que, dice, “las descarguen y lleguen algunas de las migajas de esas plataformas explotadoras que libran con el trabajo de todos nosotros”.

Aunque ya tenga sus años, siempre hay público qué conquistar, dice, además considera a la redes un arma de doble filo: por un lado promueven el acercamiento de los músicos pero se genera poco interés en un álbum: un conjunto de canciones pensadas bajo un mismo nivel musical o letrístico con un mensaje en conjunto.
Las rolas sueltas, como ya lo probó en Calado y Garantizado, han cambiado la forma de escuchar la música. “Si no estás en spoti, no existes y puedes llegar a lugares insospechados”, pero el problema es que en términos económicos lo que llega de esta plataforma son “centavitos, así, migajas […] llevo con un año y medio […] tengo siete discos arriba y me están llegando mis primeros 25 dólares…”
La evolución
Ante la pregunta ociosa de la evolución, Pedro confirma que sí ha habido un cambio en su trabajo, sus últimas producciones son más pulidas, más limpias, dice, y aunque no habla de la disciplina casi obsesiva con que lo hace, quienes lo conocen saben que cuida su trabajo y la promoción que de él se realiza; Pedro, con el tiempo, se asumió en una labor que asume, cuida, hace crecer y -quizá sobre decirlo- le apasiona.