El Partido de la Revolución Democrática (PRD) tocó fondo y, en esta tragicomedia, se asegura que la culpable directa es Alejandra Barrales Magdaleno, a quien la corriente Nueva Izquierda demanda su renuncia inmediata.
En conferencia de prensa, tanto el precandidato Javier Salinas Narváez, como el coordinador nacional de Nueva Izquierda, Erick Villanueva, acusaron a la dirigente de negligencia, de entrar en contubernio con Héctor Bautista, líder de Alternativa Democrática Nacional (ADN) para beneficiar al aspirante Juan Zepeda con la casi segura designación como candidato.
Salinas dijo que se trató de una “decisión arbitraria, unilateral de Barrales” y anunció que interpondrá un recurso ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, para que se reponga el proceso.
Por su parte, Erick Villanueva, habló de negligencia “hecha a propósito para reventar el proceso electoral".
Se trata de una decisión arbitraria de la dirigencia nacional, que se da de espalda a la militancia y lesiona los derechos políticos de los aspirantes, dijo.